Después de estar en reto, a causa del "sentón" que me acomodé hace, ya casi un mes, tuve que ir de emergencia al hospital por el dolor que traía en el coxis.
Llegando al hospital, sentí un poquillo feo el estar sola, pero el sentimiento me duró poco, me tuve que enfocar más en que traía, en lugar de lo que sentía.
Después de los estudios, los médicos con cara de duda, me dijeron que me daban 8 días de reposo absoluto; me dieron un arsenal de antinflamatorios y pastillas para el dolor, me regresé a mi casa con la voluntad hecha pedazos: el reto se fue al demonio a causa de la fractura del coxis (doy gracias por tener padres médicos quienes vieron claramente las radiografias, la incompetencia de los médicos del hospital les impidió ver que claramente tenía una fractura en el coxis y que encima, tengo fregada la columna). Por consiguiente, tengo que "estarme en paz" por lo menos 2 semanas y llevarmela muy tranquila.
Es un hecho, regreso a la yoga, solo que tendré que tener mucho cuidado con ciertas posturas, las cuales las tengo prohibidas (una de ellas, el mentado camello, tanto que me costó la mentada postura, para que al final del día no pueda hacerlo por lo fregada que tengo la columna y el coxis).
En fin, con esta publicación, declaro oficialmente suspendido, por el momento, el reto y declaro cerrado uno de los peores meses que he tenido en muuuchooo tiempo.
Ya se acerca Agosto y sé que será un mes mucho más mono que el que está a punto de terminar. :)
sábado, 30 de julio de 2011
lunes, 25 de julio de 2011
Dame 60 días de tu vida y te cambio la vida
Con esta frase que escuché de una maestra de la Yoga, inicio hoy el reto más simpático (para no decir uno de los más fuertes) de mi vida: 60 días completos de Bikram Yoga, (ya dije más o menos de qué va esto) y me siento lista para dar esos días con sus respectivos sacrificios: no desvelos, no tomar mucho, levantarme a buena hora en fin de semana, no dejar descansar el cuerpo y comer BIEN (sanito, pues) 3 veces al día y tomar más agua.
¿Qué me orillo? El ver cuánto puedo llegar a darme; una pérdida; querer hacer algo diferente; ver que mi malhumorado genio, en pocas sesiones, se ha transformado en una tranquilidad absoluta y que no dejo que nada ni nadie me quite mi “mood tranquilo y pacífico”; mejorar mi concentración y ser; no dejarme vencer por pequeñeces y ser mejor, no un día, no dos… SIEMPRE. Escuché que después de un reto como el que me voy a aventar, ya lo demás es “pan comido” ¿será? Sin ningún problema, fui todos los días cuando empecé la semana introductoria, (y eso de que tenía dolores por todo el cuerpo) e iba gustosamente. Así que bueno, la yoga me ha hecho ver poco a poco quien soy, de qué estoy hecha y sobretodo, quien quiero ser. Me ha gustado ver, poco a poco, la versión mejorada de mi misma (y sé que me gustará mucho más cuando vea los resultados físicos, emocionales y mentales al final del reto). Dado los resultados que he visto en poco tiempo, estoy más que lista para ponerme a prueba, ser mi maestra, ser mi propio reto a vencer (lo acepto, hay posturas que me DESESPERAN no poderlas hacer correctamente), pero he ahí un par aprendizajes: perseverancia y paciencia (¡claro a 42 grados suena tan fácil!) y si, ser la mejor versión de mi misma diario.
¿Miedo? No. La verdad, HOY el miedo no es un sentimiento que tenga cabida en mi vida. He perdido mucho en analizar lo que perdí en el camino; hoy, la verdad, no tengo ni la más mínima gana de detenerme por él. HOY estoy haciendo algo que me apasiona, que no me da miedo y que ha captado TODA mi atención. Ha logrado que me concentre en mi persona y mi ser desde adentro para transformarlo por completo (No me había puesto a pensar cuánto quería estar en forma hasta que llegué a la yoga: la tristeza me hizo bajar 6 kilos y la yoga 1. Hoy solamente será la yoga y una buena alimentación, la que haga el resto y me deje en mi tan anhelada talla 4 (pedir 2 ya sería “too much”, pero ¡quién quita y si! No hay límites ni metas inalcanzables)) y lejos del físico, sé que lo de afuera será el resultado final de una mente y espíritu feliz y fuerte… ¡Y eso es justo lo que quiero! Ser un ser humano completo y feliz en todo el estricto sentido de la palabra.
Estoy lista para esto, no me queda duda alguna.
Día 1.- “Entre más pienses las posturas, menos te salen”
Hoy me tocó clase con Nacho (muy buena clase) y no sé porqué se me hizo ¡ETERNA! (el viernes ¡la amé! Y hoy, no bueno… ¡mátenme, por favor!) Para la posición de la "langosta", estaba, literalmente, ¡agotada! Y mi cabeza solamente me repetía: “Neta, neta, ¡estás demente! Llevas un par de semanas dentro del Bikram ¡¿Y ya quieres hacer un reto de 60 días?! ¡¿Estás loca, reina?! Apenas estás aprendiendo y ¡ya quieres irte corriendo con un reto de ese calibre! Y me lo repetía una y otra vez. A lo que opté, por no hacerle mayor caso a lo que mi necia cabeza me repetía en cada postura,( ¡gracias hoy fue la clase de la distracción! ¡Pensé en todo, me acordé de todo, extrañé todo…Estaba en todo ¡MENOS EN MI CLASE!) Ya cuando llegué a la posición del “camello”, me concentré en la postura en lugar de hacerle caso a mi “CABECITA NECIA” y continuar hacia adelante.
Terminada la clase, la verdad, me fui arrastrando todo mi cuerpo, cabeza y espíritu, a la regadera. ¡Estaba exhausta! (estoy en realidad) y ¡pensar que tenía que regresarme a la oficina! Dammit! Gran esfuerzo. Si, empecé reto personal y ¡PUEDO HACERLO! ¡He salido de peores cosas adelante y fuerte! ¡Doy 60 días de mi vida para cambiarla! ¡Claro que puedo!
Cuando venía de regreso me encontré a una compañera de la oficina y emocionada le dije que gracias a la yoga YA NO FUMO (desde el día 2 que empecé la semana introductoria, de hecho) y que este yoga tiene tantos beneficios (¡vaya! Para ser alguien que estaba flaqueando una hora antes del reto, ¡sonaba mega convencida de que esto es lo mío!) Así que bueno, terminé el día 1 y el aprendizaje es: “no vayas a la yoga con la cabeza llena de ideas, no sabes a qué hora pueden explotar”.
Mañana toca de nuevo Nacho, ¿podré, por fin, empezar a bloquear la rodilla, dejar fluir la cabeza y concentrarme?
lunes, 11 de julio de 2011
Mi reto (Bikram Yoga)
El día de ayer empezó una de las primeras partes de mi guia de supervivencia: Ir a Bikram Yoga.
Al llegar al lugar, no sabía absolutamente que esperarme.
Llegué a un cuarto, no caliente, no...Hirviendo! Podría ser el deporte oficial del infierno: 42°, 50% de humedad y 26 posturas, el reto...no salirse y hacer lo mejor que puedas cada postura.
Descubrí que tengo flexibilidad en algunas posiciones, en otras que involucran equilibrio, me caía y por mero amor propio, volví a intentarlo varias veces más. Durante muchos años de mi vida, fui equilibrada en un solo pie. Hoy... Gracias, no puedo mantener las posturas de equilibrio, porque aún y cuando tengo que poner la pierna "bloqueada como piedra", la piedra tiembla y obvio, no la aguanto. Ese es un reto: conseguir el equilibrio personal, mental y físico.
Las demás posturas fueron fluyendo mejor. Hasta que terminada la hora, llegaron los ejercicios de yoga y ahí sí, a temblar.
Las posturas no estuvieron tan mal, sin embargo, llegué a tener la respiración ahogada y entre tanto cambio de posición, lo que menos hice fue pensar, más que hacer las cosas de la mejor forma. (no pensar, en estos días suena tan BIEN!) Hasta que llegó la posición del "camello" (posición "japonesa" pasas los brazos por detrás para tomar los tobillos y ¡a estirarse!) no sé que demonios me movió pero en cuanto pude terminar la clase, me di un regaderazo y lo acepto, estaba llorando.
Salí, me encontré a la maestra de yoga y platiqué un rato con perfectas desconocidas que aplaudieron el hecho de que aguanté toda la clase y que le eché ganas.
Ya vestida y lista para ir a comer, me sentí con una tremenda paz interior y contenta por mi reto de no haberme salido y haber aguantado las posiciones.
Llegué a la casa y bueno, entre tanta cosa, no pude dormir...entre el acelere que me dejó el yoga (por Dios, empecé a las 11 am y salí a la 1) y pensamientos de todo tipo, me fui "durmiendo" a las 12 am.
Hoy fue el día 2, me tocó en Santa Fe. El lugar muy mono, gente linda y bueno, segunda clase. Yo traía en la mente de que al menos, una postura de las de equilibrio me iba a salir, ¡error! no salieron pero eso sí, sudé con singular alegría y en algunas posturas me di cuenta que mi flexibilidad es buena (como bien diría mi hermana: el yoga refleja aquellas partes en las que somos y no somos tan buenos: queda claro que mi flexibilidad es buena pero el equilibrio, este....lo sigo intentando día a día). El "camello" y yo nos veremos mañana, hoy me venció, no sé por qué extrañas razones, pero en los próximos días, no me dejaré sofocar y haré día a día mejor la postura (bueno y las demás).
Salí, me di un regaderazo y me fui a la oficina, muy relajada. Me di cuenta de cuán relajada estaba porque hasta el tono de mi voz estaba en paz y calmado (esto nos gustaaaaa!!!); algunas personitas se pusieron medio "intensas" y no dejé que su intensidad deshiciera mi estado de paz e inclusive, hoy que hablé con unos clientes japoneses que a duras penas se les entendía, con la mayor paciencia del mundo, les expliqué lo que se iba a hacer y puse fecha para la entrega del documento (lo profesional y cumplida, nunca se me quitará).
Adolorido el cuerpo? Si...sobretodo la espalda (alta, media y baja); hoy comencé a sentir la molestia de los brazos y ¡ya! Las piernas solo por ratos, entonces...creo que hay que echarle más ganitas a las posturas que impliquen estar de pie.
Mañana es el tercer día de siete de semana de práctica antes de definir si me meto de manera definitiva o no. A como veo, el domingo ya seré un miembro más del Bikram Yoga.
A aumentado muchísimo mi capacidad pulmonar, de flexibilidad, de querer estar en algo que me está dando un reto y que estoy más que dispuesta a darlo y que sé, que me dará todos los beneficios que hoy quiero en mi vida: buena salud en todos los aspectos de mi vida.
Cada día voy mejor! =)
Los cambios a la semana del Bikram 16/Julio/2011:
El Primero y más impresionante: ¡YA NO FUMO! Mi cuerpo rechaza en absoluto el sabor y el olor del tabaco; ¡primer cambio confirmado!
Segundo, (y eso que me lo dijo una chica de la yoga) Aún y cuando duermas poco, descansas. ¡confirmado! Hoy me dormí con la dramática de mi beagle y aún y cuando dormí pausadamente,descansé.
Tercero, ¡piel más linda! Obvio, como todo tu cuerpo suda al máximo, te deshaces de cuánta toxina tenga. Todo está hidratadísimo...¿¿Reto "Dove"?? MY ASS!!!!, el Bikram te deja la piel más linda de pies a cabeza.
Cuarto, cuando sales de la yoga, estás en paz, relajada y en mi caso, hasta el tono de voz más tranquilo, ¡me pueden recordar todo el 10 de mayo continuamente y estoy en un mood de paz enorme! La verdad todo se me resbala. Tengo una cantidad de estrés enorme hoy en la chamba, y desde que entré al yoga, hasta relajada estoy con todo y las histerias. Dia a dia estoy mejorando mi paciencia y no dejo que nada ni nadie me ponga de malas.
Quinto, pa morirse, mi propio cuerpo pide comer más sano, nada de grasas y muchísima más agua de la habitual. ¡Bienvenida nueva dieta, nueva vida!
Sexto, en una semana, noto mi piel que está tonificándose, mi postura mejoró muchísimo, los brazos están tomando forma más torneada y bueno, el reto, evidentemente, es tener un cuerpo lindo, tonificado y siiii, lo acepto, ¡quiero el abodomen lindo! Creo que con 4 o 5 veces a la semana, lograré poco a poco cambiar mi cuerpo por fuera. ¡Por dentro, ya lo está haciendo!
Como anéctdota, ayer me di tremendo "sentón", me caí como 3 escaleras saliendo de la yoga (piso resbaloso y yo con tennis), me levanté rápidamente y como caí aún estando con el cuerpo caliente, no lo sentí tanto. Y hoy después de mi caída, con todo y que me pegué en el coxis, ¡no me duele mucho! ¡Beneficios, beneficios!
Al tercer dia del yoga, en donde por momentos, inclusive hoy, he dicho: "Aquí la dejo"; ¡ya me inscirbí! (no hay vuelta atrás) La yoga ha cambiado mi vida radicalmente: me siento mucho más relajada, sana, feliz, fluyo con más facilidad y tengo un reto día a día: mejorar mis posturas HOY, tener paz HOY, dar todo para obtener los máximos beneficios (si, esa es una de las frases del Bikram) y si, yo soy mi mejor reto a vencer para ser mejor persona de la que soy día a día y ser mejor en mi yoga.
Las posturas de equilibrio ayer ya logré más que el primer día que empecé y la verdad, ¡fui muy feliz!
Hoy sábado, mi último día de una semana de prueba intensa, iré por mi dosis.
Y a partir de la siguiente semana, ya tengo el horario de mis clases, seguiré yendo a la hora de la comida de la oficina e inclusive, algunos fines de semana.
Voy por más, mucho más...
Al llegar al lugar, no sabía absolutamente que esperarme.
Llegué a un cuarto, no caliente, no...Hirviendo! Podría ser el deporte oficial del infierno: 42°, 50% de humedad y 26 posturas, el reto...no salirse y hacer lo mejor que puedas cada postura.
Descubrí que tengo flexibilidad en algunas posiciones, en otras que involucran equilibrio, me caía y por mero amor propio, volví a intentarlo varias veces más. Durante muchos años de mi vida, fui equilibrada en un solo pie. Hoy... Gracias, no puedo mantener las posturas de equilibrio, porque aún y cuando tengo que poner la pierna "bloqueada como piedra", la piedra tiembla y obvio, no la aguanto. Ese es un reto: conseguir el equilibrio personal, mental y físico.
Las demás posturas fueron fluyendo mejor. Hasta que terminada la hora, llegaron los ejercicios de yoga y ahí sí, a temblar.
Las posturas no estuvieron tan mal, sin embargo, llegué a tener la respiración ahogada y entre tanto cambio de posición, lo que menos hice fue pensar, más que hacer las cosas de la mejor forma. (no pensar, en estos días suena tan BIEN!) Hasta que llegó la posición del "camello" (posición "japonesa" pasas los brazos por detrás para tomar los tobillos y ¡a estirarse!) no sé que demonios me movió pero en cuanto pude terminar la clase, me di un regaderazo y lo acepto, estaba llorando.
Salí, me encontré a la maestra de yoga y platiqué un rato con perfectas desconocidas que aplaudieron el hecho de que aguanté toda la clase y que le eché ganas.
Ya vestida y lista para ir a comer, me sentí con una tremenda paz interior y contenta por mi reto de no haberme salido y haber aguantado las posiciones.
Llegué a la casa y bueno, entre tanta cosa, no pude dormir...entre el acelere que me dejó el yoga (por Dios, empecé a las 11 am y salí a la 1) y pensamientos de todo tipo, me fui "durmiendo" a las 12 am.
Hoy fue el día 2, me tocó en Santa Fe. El lugar muy mono, gente linda y bueno, segunda clase. Yo traía en la mente de que al menos, una postura de las de equilibrio me iba a salir, ¡error! no salieron pero eso sí, sudé con singular alegría y en algunas posturas me di cuenta que mi flexibilidad es buena (como bien diría mi hermana: el yoga refleja aquellas partes en las que somos y no somos tan buenos: queda claro que mi flexibilidad es buena pero el equilibrio, este....lo sigo intentando día a día). El "camello" y yo nos veremos mañana, hoy me venció, no sé por qué extrañas razones, pero en los próximos días, no me dejaré sofocar y haré día a día mejor la postura (bueno y las demás).
Salí, me di un regaderazo y me fui a la oficina, muy relajada. Me di cuenta de cuán relajada estaba porque hasta el tono de mi voz estaba en paz y calmado (esto nos gustaaaaa!!!); algunas personitas se pusieron medio "intensas" y no dejé que su intensidad deshiciera mi estado de paz e inclusive, hoy que hablé con unos clientes japoneses que a duras penas se les entendía, con la mayor paciencia del mundo, les expliqué lo que se iba a hacer y puse fecha para la entrega del documento (lo profesional y cumplida, nunca se me quitará).
Adolorido el cuerpo? Si...sobretodo la espalda (alta, media y baja); hoy comencé a sentir la molestia de los brazos y ¡ya! Las piernas solo por ratos, entonces...creo que hay que echarle más ganitas a las posturas que impliquen estar de pie.
Mañana es el tercer día de siete de semana de práctica antes de definir si me meto de manera definitiva o no. A como veo, el domingo ya seré un miembro más del Bikram Yoga.
A aumentado muchísimo mi capacidad pulmonar, de flexibilidad, de querer estar en algo que me está dando un reto y que estoy más que dispuesta a darlo y que sé, que me dará todos los beneficios que hoy quiero en mi vida: buena salud en todos los aspectos de mi vida.
Cada día voy mejor! =)
Los cambios a la semana del Bikram 16/Julio/2011:
El Primero y más impresionante: ¡YA NO FUMO! Mi cuerpo rechaza en absoluto el sabor y el olor del tabaco; ¡primer cambio confirmado!
Segundo, (y eso que me lo dijo una chica de la yoga) Aún y cuando duermas poco, descansas. ¡confirmado! Hoy me dormí con la dramática de mi beagle y aún y cuando dormí pausadamente,descansé.
Tercero, ¡piel más linda! Obvio, como todo tu cuerpo suda al máximo, te deshaces de cuánta toxina tenga. Todo está hidratadísimo...¿¿Reto "Dove"?? MY ASS!!!!, el Bikram te deja la piel más linda de pies a cabeza.
Cuarto, cuando sales de la yoga, estás en paz, relajada y en mi caso, hasta el tono de voz más tranquilo, ¡me pueden recordar todo el 10 de mayo continuamente y estoy en un mood de paz enorme! La verdad todo se me resbala. Tengo una cantidad de estrés enorme hoy en la chamba, y desde que entré al yoga, hasta relajada estoy con todo y las histerias. Dia a dia estoy mejorando mi paciencia y no dejo que nada ni nadie me ponga de malas.
Quinto, pa morirse, mi propio cuerpo pide comer más sano, nada de grasas y muchísima más agua de la habitual. ¡Bienvenida nueva dieta, nueva vida!
Sexto, en una semana, noto mi piel que está tonificándose, mi postura mejoró muchísimo, los brazos están tomando forma más torneada y bueno, el reto, evidentemente, es tener un cuerpo lindo, tonificado y siiii, lo acepto, ¡quiero el abodomen lindo! Creo que con 4 o 5 veces a la semana, lograré poco a poco cambiar mi cuerpo por fuera. ¡Por dentro, ya lo está haciendo!
Como anéctdota, ayer me di tremendo "sentón", me caí como 3 escaleras saliendo de la yoga (piso resbaloso y yo con tennis), me levanté rápidamente y como caí aún estando con el cuerpo caliente, no lo sentí tanto. Y hoy después de mi caída, con todo y que me pegué en el coxis, ¡no me duele mucho! ¡Beneficios, beneficios!
Al tercer dia del yoga, en donde por momentos, inclusive hoy, he dicho: "Aquí la dejo"; ¡ya me inscirbí! (no hay vuelta atrás) La yoga ha cambiado mi vida radicalmente: me siento mucho más relajada, sana, feliz, fluyo con más facilidad y tengo un reto día a día: mejorar mis posturas HOY, tener paz HOY, dar todo para obtener los máximos beneficios (si, esa es una de las frases del Bikram) y si, yo soy mi mejor reto a vencer para ser mejor persona de la que soy día a día y ser mejor en mi yoga.
Las posturas de equilibrio ayer ya logré más que el primer día que empecé y la verdad, ¡fui muy feliz!
Hoy sábado, mi último día de una semana de prueba intensa, iré por mi dosis.
Y a partir de la siguiente semana, ya tengo el horario de mis clases, seguiré yendo a la hora de la comida de la oficina e inclusive, algunos fines de semana.
Voy por más, mucho más...
sábado, 9 de julio de 2011
Frases de consuelo para idiotas
Como parte de la "Guía de supervivencia" y como lo dije hace unos cuantos días, las frases que salen en los momentos de alguna pérdida... Sé que todas aquellas que me han dicho, son para levantarme el ánimo, sentirme fuerte, reconfortada, pero...¿y qué tal si lo único que han hecho en estos días es molestarme?
Veamos, no las considero páteticas ni nada por el estilo, solamente que el pesar que trae la cabeza (si, si, la cabeza es la que la tengo un caos), es de las cosas que MENOS quiere oir.
No es que sean frases que en algún momento levanten la moral, sin embargo, al menos el efecto en mí es de cansancio y enojo. Sé de todo lo que soy capaz, que voy a salir de esto, que Dios (o quien sea) mandó esta prueba por "x" o "y". Cuando pasas por procesos de duelo tan grandes, como en mi caso, llega el glorioso punto en que no sientes nada.
No hay palabras suficientes que puedan reconfortar los dolores de las pérdidas más grandes. Insisto, no es que no las agradezca y que sienta el apoyo, simplemente, me volví insensible ante las palabras de consuelo (recapitulo: pérdida de una relación de casi 4 años, fallecimiento de mi abuela y del angel, LAS TRES AL HILO, obviamente fueron tan grandes los golpes, que llegó un punto que yo ya no sentía nada, no encontré consuelo y menos, encontré nada de sentido en las frases que me repitieron hasta el cansancio).
Insisto, no es que no lo agradezca que haya gente quien realmente me estime lo suficiente como darme una palabra de aliento, sin embargo, el aliento lo tengo, tengo que continuar con mi vida y tengo que hacer que las cosas vuelvan a tener un cause. Es demasiada chamba que hacer!
Las frases de consuelo que más me han repetido:
1.- Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana. Veamos, creo que las ventanas siempre las vemos cuando seguimos adelante.
2.- Las cosas pasan por algo. Las cosas siempre pasan, los momentos siempre pasan, el hoy pasa, ¿han dejado en algún momento de dejar pasar las cosas?
3.- No hay casualidades, hay causalidades.- en esto coincido, las casualidades no existen,
4.- Dios tiene otro plan para ti. Si y también el ser omnipresente, le encanta gastarme bromas, le encanta cambiarme los planes y si, también le gusta de repente, verme llorar.
5.- Tiempo al tiempo
6.- Y la madre de todas las frases: "si lo amas, dejalo libre...." no pretendo terminarla, porque de verdad, es de las frases MAS trilladas, en las que MENOS encuentras consuelo y la que MAS me enoja.
Lo que me enseñado el tiempo es que el amor es el sentimiento más puro y libre del mundo, da una alegría infinita, enseña, fortalece, saca lo mejor de nosotros mismos y cuando se va, duele muchisimo. Y cuando hay que dejarlo libre, hay que hacerlo, sino se enferma y muere.
Las frases de consuelo, quizá a muchos le funcionen... a mí, no. Sé que es la expresión de una solidaridad por un dolor que estás pasando; sin embargo, dados los golpes que he tenido en los últimos 3 años (y que muchos los he manifestado públicamente para expresar lo que siento, NADA MAS), me han hecho dura e insensible a estas frases. Lo he dicho en alguna ocasión (y publicamente), lo sensible que soy, tiene una parte muy dura.
Y esta es solo una fracción de esa parte de dureza que tengo.
Veamos, no las considero páteticas ni nada por el estilo, solamente que el pesar que trae la cabeza (si, si, la cabeza es la que la tengo un caos), es de las cosas que MENOS quiere oir.
No es que sean frases que en algún momento levanten la moral, sin embargo, al menos el efecto en mí es de cansancio y enojo. Sé de todo lo que soy capaz, que voy a salir de esto, que Dios (o quien sea) mandó esta prueba por "x" o "y". Cuando pasas por procesos de duelo tan grandes, como en mi caso, llega el glorioso punto en que no sientes nada.
No hay palabras suficientes que puedan reconfortar los dolores de las pérdidas más grandes. Insisto, no es que no las agradezca y que sienta el apoyo, simplemente, me volví insensible ante las palabras de consuelo (recapitulo: pérdida de una relación de casi 4 años, fallecimiento de mi abuela y del angel, LAS TRES AL HILO, obviamente fueron tan grandes los golpes, que llegó un punto que yo ya no sentía nada, no encontré consuelo y menos, encontré nada de sentido en las frases que me repitieron hasta el cansancio).
Insisto, no es que no lo agradezca que haya gente quien realmente me estime lo suficiente como darme una palabra de aliento, sin embargo, el aliento lo tengo, tengo que continuar con mi vida y tengo que hacer que las cosas vuelvan a tener un cause. Es demasiada chamba que hacer!
Las frases de consuelo que más me han repetido:
1.- Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana. Veamos, creo que las ventanas siempre las vemos cuando seguimos adelante.
2.- Las cosas pasan por algo. Las cosas siempre pasan, los momentos siempre pasan, el hoy pasa, ¿han dejado en algún momento de dejar pasar las cosas?
3.- No hay casualidades, hay causalidades.- en esto coincido, las casualidades no existen,
4.- Dios tiene otro plan para ti. Si y también el ser omnipresente, le encanta gastarme bromas, le encanta cambiarme los planes y si, también le gusta de repente, verme llorar.
5.- Tiempo al tiempo
6.- Y la madre de todas las frases: "si lo amas, dejalo libre...." no pretendo terminarla, porque de verdad, es de las frases MAS trilladas, en las que MENOS encuentras consuelo y la que MAS me enoja.
Lo que me enseñado el tiempo es que el amor es el sentimiento más puro y libre del mundo, da una alegría infinita, enseña, fortalece, saca lo mejor de nosotros mismos y cuando se va, duele muchisimo. Y cuando hay que dejarlo libre, hay que hacerlo, sino se enferma y muere.
Las frases de consuelo, quizá a muchos le funcionen... a mí, no. Sé que es la expresión de una solidaridad por un dolor que estás pasando; sin embargo, dados los golpes que he tenido en los últimos 3 años (y que muchos los he manifestado públicamente para expresar lo que siento, NADA MAS), me han hecho dura e insensible a estas frases. Lo he dicho en alguna ocasión (y publicamente), lo sensible que soy, tiene una parte muy dura.
Y esta es solo una fracción de esa parte de dureza que tengo.
martes, 5 de julio de 2011
Guia de supervivencia
Toda historia tiene un fin y para mi tristeza, la mía con mi novio terminó hace unos días. La verdad, fue una historia tan llena de detalles maravillosos y sobretodo, amor; que mereció, al menos desde mi punto de vista, un final decente con respeto, luz, paz y amor. ( me recordó un "tweet" de un amigo quien amargamente se quejaba de que cada vez que hay una pérdida todo mundo desea "mucha luz", a lo que él irónicamente decía que se "sentía en la guerra de las galaxias"), como sea, así fue el cierre de este capítulo.
Dado lo anterior y con todo, pues estoy apenas formando mi "guia de supervivencia", que obviamente no voy a inventar el hilo negro de absolutamente nada, porque no hay nada nuevo que inventar cuando hay rupturas. Pero, no está de más contar un poco de lo que hoy hay para mí:
1.- Pues me meto al Yoga de 40°, algo muy en voga y que según los comentarios de todo mundo, es la ¡onda! y que aparte, te deja con muy buena condición física. Creo que esas dos cosas si que las necesito, no es que este fumando como neurótica, pero si le he aumentado a esto y no, no, no...no es sano. El sabado empiezo con el nuevo paso, ¿alguien sabe que demonios tengo que llevar de outfit? Sé que el rollo es ir todo de blanco, sin embargo mi referencias de una clase de yoga es mi mamá, a quien la recuerdo con unos enormes pants blancos y su bandita en el pelo. Y la otra, la tele...no, no el "yoga stripper teacher" que alguna vez tuvo el "canal de las estrellas", quien su "namaste" era más a "sobense". Así que bueno, creo que el jueves tendré que preguntarle a mi maestra de "reiki" cuál es el "outfit" apropiado para mi primera clase de yoga.
2.- Reiki, o bueno cualquier tipo de terapia, la que sea es buena, el chiste es que en algún momento tengas paz, inclusive en los momentos en los que creemos que no hay nada más que obscuridad. Y no está de más pedir ayuda para que nos iluminen un poco en los momentos de la noche más obscura.
3.- Leer, sea un libro de Jorge Buckay o el "libro vaquero", el chiste es que podamos tener la capacidad de imaginar cualquier situación que nos pueda sacar de la cotidianidad.
4.- (En mi caso) Buscar más calidad de vida en la poca que tengo entre semana. El trabajo fue mi caverna y tabla salvadora cuando caí 2 veces en la depre. Fue una maravilla refugiarme en ella, dedicarme a ella y los fines de semana, llorar todo lo que tenía encima. Sin embargo, tal canción de Aleks Syntek noventera "soy más fuerte de lo que pensaba", y haciendole caso a mi cabeza, estómago y corazón (como alguien diría "gano mayoria") no tengo la más mínima gana de encerrarme, me estoy llenando de cosas y sé también, que habrá un día que me diga: "te encargo que me regales un día para sacar lo que tienes" y así lo haré.
Ya dejé que por mucho tiempo, mi chamba rigiera mi vida y en un punto, mis sentimientos. Sé que es normal que haya una fusión entre ambas partes, pero..pero...¡no son uno mismo! Yo no soy mi chamba! (me convertí en ella) y la mala gente, estaba tan enojada, que despotricó afuera de su mundo, manchando mis otros mundos, dejandome regir por lo que la "señorita" quería; sin duda alguna, sacó el drama a todo y el azote. Al demonio, se encierra ella bajo mis condiciones, no quiero dramas, ni que me ahogue la voz para solamente sacar malas cosas y no verle el lado positivo a las cosas. Si sé que la señorita está harta, pero se ¡jode! Yo también estoy harta de sus gritos, demandas y quejas. Lo siento querida, ya te quejaste demasiado, ¡ahora me toca a mí! y como quiero darme un chance de alimentarme mejor, le corto tus dramas y a tus llantos y te calmas: vamos a salir al yoga, a las terapias, con mis amigas y si, prometo darte chance, después de haber hecho todo lo anterior, para que hagas tus dramitas tontos! Lo siento querida, hoy la "señorita corazón" está herida en lo más hondo y tengo que hacerle caso y ella no tiene ganas de aguantar dramas... Un paso a la vez, con las dos, la verdad...NO PUEDO. Voy a tener mi calidad de vida y la voy a obtener! He dicho.
5.- Amigas (os), tal anuncio de "sección amarilla", mis amigos han venido a mi rescate para que podamos hacer más cosas y disfrutar de buenos momentos y si el llanto se apodera de mi corazón, tener un buen hombro en quien refugiarme,
6.- NO PENSAR EN EL FUTURO, no es sano, ¿en qué futuro puedo pensar si mi hoy es vivir esto? Lo acepto, apenas estoy empezando el duelo y ya quiero salir de él, me choca el rollo de los consejos a la "Miguel A, Cornejo" de "todo pasa por algo", "todos los finales son felices"; "eres fuerte y esto lo superarás"; "Dios nos manda retos que podamos superar", etc, etc. Perdón pero,¡ A LA GOMA! No quiero escuchar eso, HOY me toca el duelo, llorar, enojarme y demás. Las etapas del aprendizaje, vienen después....y esas, están en el ¡¡¡FUTURO!!!! Y eso NO es mi HOY. ¡Gracias! Ya sé, yo la regué me metí en eso cuando lo publiqué..eso fue la parte "pal perro", pero la parte padre, es que vi con cuanta gente contaba, lo que creo, que no estuvo del todo mal. Solo que ¡todo con moderación!
7.- Paciencia para cada etapa, insisto, yo ya quiero salir del duelo porque me chocan las palabras de fortaleza cuando la gente sólo tiene una leve idea de qué es lo que sientes,pero no saben la forma o magnitud, eso es lo que me choca del duelo. Me choca estar con una vulnerabilidad absoluta, en donde por momentos me derrumbo por cualquier mínimo detalle de recuerdos, por otros solo como una vez al día, etc, etc...esos son los momentos que me desesperan y en los que para mi desfortunio, tengo que ser paciente, vivirlos y no ser tan dura. ¿Quién iba a pensar que dentro de mi sensibilidad estaba el hecho de que también soy dura conmigo misma? Ahhh...eso de la vulnerabilidad....ni modo,hay que vivirla y ser paciente.
8.- Consentirte, sea con una buena faldita, corbata o comidita, el chiste es que tambien podamos ser consentidores con algún regalo para nosotros por el simple hecho de ser UNO MISMO Y ES IRREPETIBLE.
A esto, ayer me pasó algo bastante raro, yo he sido considerada por mucha gente (e inclusive) mi misma, como una compradora compulsiva por momentos, ayer saliendo de terapia, me fui a dar una vuelta al centro comercial para "ver que me compraba" y la verdad solo di vueltas a lo tonto, como un zombie que nada más veía lo que había en las rebajas sin escoger nada (en rebajas!!!!!) y terminé comprando el mentado antivirus para mi computadora. Al menos la compu, estrenó algo.
9.- Dejar fluir las lágrimas, quizá este último paso debiera ser el primero, pero es que por momentos llegan a cántaros y por otros, como un suave rocio. Lo que si, es dejarlas fluir para que el corazón encuentre un poquito de consuelo.
No hay un orden para hacer o no las cosas cuando hay un duelo, lo que si es válido es dejarnos caer en el piso, en la cama, en los brazos de los amigos y en una nube de tristeza, hasta que el corazón, la mente y el estómago quieran y de manera conjunta, decidan levantarse. El chiste al final del día es "que gane la mayoría".
Dado lo anterior y con todo, pues estoy apenas formando mi "guia de supervivencia", que obviamente no voy a inventar el hilo negro de absolutamente nada, porque no hay nada nuevo que inventar cuando hay rupturas. Pero, no está de más contar un poco de lo que hoy hay para mí:
1.- Pues me meto al Yoga de 40°, algo muy en voga y que según los comentarios de todo mundo, es la ¡onda! y que aparte, te deja con muy buena condición física. Creo que esas dos cosas si que las necesito, no es que este fumando como neurótica, pero si le he aumentado a esto y no, no, no...no es sano. El sabado empiezo con el nuevo paso, ¿alguien sabe que demonios tengo que llevar de outfit? Sé que el rollo es ir todo de blanco, sin embargo mi referencias de una clase de yoga es mi mamá, a quien la recuerdo con unos enormes pants blancos y su bandita en el pelo. Y la otra, la tele...no, no el "yoga stripper teacher" que alguna vez tuvo el "canal de las estrellas", quien su "namaste" era más a "sobense". Así que bueno, creo que el jueves tendré que preguntarle a mi maestra de "reiki" cuál es el "outfit" apropiado para mi primera clase de yoga.
2.- Reiki, o bueno cualquier tipo de terapia, la que sea es buena, el chiste es que en algún momento tengas paz, inclusive en los momentos en los que creemos que no hay nada más que obscuridad. Y no está de más pedir ayuda para que nos iluminen un poco en los momentos de la noche más obscura.
3.- Leer, sea un libro de Jorge Buckay o el "libro vaquero", el chiste es que podamos tener la capacidad de imaginar cualquier situación que nos pueda sacar de la cotidianidad.
4.- (En mi caso) Buscar más calidad de vida en la poca que tengo entre semana. El trabajo fue mi caverna y tabla salvadora cuando caí 2 veces en la depre. Fue una maravilla refugiarme en ella, dedicarme a ella y los fines de semana, llorar todo lo que tenía encima. Sin embargo, tal canción de Aleks Syntek noventera "soy más fuerte de lo que pensaba", y haciendole caso a mi cabeza, estómago y corazón (como alguien diría "gano mayoria") no tengo la más mínima gana de encerrarme, me estoy llenando de cosas y sé también, que habrá un día que me diga: "te encargo que me regales un día para sacar lo que tienes" y así lo haré.
Ya dejé que por mucho tiempo, mi chamba rigiera mi vida y en un punto, mis sentimientos. Sé que es normal que haya una fusión entre ambas partes, pero..pero...¡no son uno mismo! Yo no soy mi chamba! (me convertí en ella) y la mala gente, estaba tan enojada, que despotricó afuera de su mundo, manchando mis otros mundos, dejandome regir por lo que la "señorita" quería; sin duda alguna, sacó el drama a todo y el azote. Al demonio, se encierra ella bajo mis condiciones, no quiero dramas, ni que me ahogue la voz para solamente sacar malas cosas y no verle el lado positivo a las cosas. Si sé que la señorita está harta, pero se ¡jode! Yo también estoy harta de sus gritos, demandas y quejas. Lo siento querida, ya te quejaste demasiado, ¡ahora me toca a mí! y como quiero darme un chance de alimentarme mejor, le corto tus dramas y a tus llantos y te calmas: vamos a salir al yoga, a las terapias, con mis amigas y si, prometo darte chance, después de haber hecho todo lo anterior, para que hagas tus dramitas tontos! Lo siento querida, hoy la "señorita corazón" está herida en lo más hondo y tengo que hacerle caso y ella no tiene ganas de aguantar dramas... Un paso a la vez, con las dos, la verdad...NO PUEDO. Voy a tener mi calidad de vida y la voy a obtener! He dicho.
5.- Amigas (os), tal anuncio de "sección amarilla", mis amigos han venido a mi rescate para que podamos hacer más cosas y disfrutar de buenos momentos y si el llanto se apodera de mi corazón, tener un buen hombro en quien refugiarme,
6.- NO PENSAR EN EL FUTURO, no es sano, ¿en qué futuro puedo pensar si mi hoy es vivir esto? Lo acepto, apenas estoy empezando el duelo y ya quiero salir de él, me choca el rollo de los consejos a la "Miguel A, Cornejo" de "todo pasa por algo", "todos los finales son felices"; "eres fuerte y esto lo superarás"; "Dios nos manda retos que podamos superar", etc, etc. Perdón pero,¡ A LA GOMA! No quiero escuchar eso, HOY me toca el duelo, llorar, enojarme y demás. Las etapas del aprendizaje, vienen después....y esas, están en el ¡¡¡FUTURO!!!! Y eso NO es mi HOY. ¡Gracias! Ya sé, yo la regué me metí en eso cuando lo publiqué..eso fue la parte "pal perro", pero la parte padre, es que vi con cuanta gente contaba, lo que creo, que no estuvo del todo mal. Solo que ¡todo con moderación!
7.- Paciencia para cada etapa, insisto, yo ya quiero salir del duelo porque me chocan las palabras de fortaleza cuando la gente sólo tiene una leve idea de qué es lo que sientes,pero no saben la forma o magnitud, eso es lo que me choca del duelo. Me choca estar con una vulnerabilidad absoluta, en donde por momentos me derrumbo por cualquier mínimo detalle de recuerdos, por otros solo como una vez al día, etc, etc...esos son los momentos que me desesperan y en los que para mi desfortunio, tengo que ser paciente, vivirlos y no ser tan dura. ¿Quién iba a pensar que dentro de mi sensibilidad estaba el hecho de que también soy dura conmigo misma? Ahhh...eso de la vulnerabilidad....ni modo,hay que vivirla y ser paciente.
8.- Consentirte, sea con una buena faldita, corbata o comidita, el chiste es que tambien podamos ser consentidores con algún regalo para nosotros por el simple hecho de ser UNO MISMO Y ES IRREPETIBLE.
A esto, ayer me pasó algo bastante raro, yo he sido considerada por mucha gente (e inclusive) mi misma, como una compradora compulsiva por momentos, ayer saliendo de terapia, me fui a dar una vuelta al centro comercial para "ver que me compraba" y la verdad solo di vueltas a lo tonto, como un zombie que nada más veía lo que había en las rebajas sin escoger nada (en rebajas!!!!!) y terminé comprando el mentado antivirus para mi computadora. Al menos la compu, estrenó algo.
9.- Dejar fluir las lágrimas, quizá este último paso debiera ser el primero, pero es que por momentos llegan a cántaros y por otros, como un suave rocio. Lo que si, es dejarlas fluir para que el corazón encuentre un poquito de consuelo.
No hay un orden para hacer o no las cosas cuando hay un duelo, lo que si es válido es dejarnos caer en el piso, en la cama, en los brazos de los amigos y en una nube de tristeza, hasta que el corazón, la mente y el estómago quieran y de manera conjunta, decidan levantarse. El chiste al final del día es "que gane la mayoría".
martes, 15 de marzo de 2011
Expectativas, ¿instrumento de inspiración o de tortura?
En todo este tiempo que llevo yendo a terapia, siempre mi psicóloga ha sido muy clara con el tema de las expectativas.
En un principio pensaba que las expectativas eran para crecer, mejorar y que en buena medida, tener una idea de qué esperar de tí y del entorno.
No me había dado cuenta que, al menos para mí, era un instrumento de TORTURA.
Creía que debía de ser de "x" forma para que me aceptaran; creía que si hacía "y", me iba a ir mejor en muchos sentidos y cuando el resultado era lo opuesto, ¡gran drama! (en mi vida y en la de los demás).
Mucho de la expectativa se mueve a partir de eso, "de las creencias en el otro, de cómo debe de comportarse, el deber ser, el deber sentir, el deber estar", en fin, un adivino psicólogico/emocional que va por la vida cumpliendo con lo que el otro quiere, desea o peor, espera.
¿Qué podemos esperar de los otros si nosotros no sabemos o mejor dicho, no damos eso? ¿qué es lo que realmente esperamos de los demás?
"El que espera, desespera", dice un dicho y no sólo se refiere a tomar las riendas de nuestras vidas para hacer que las cosas pasen; sino también en esa "espera de cómo debemos de actuar en determinadas situaciones con los demás".
Esperamos tanto de nuestra familia, de nuestras parejas, de nuestros trabajos, de todo. Nos han puesto el chip de "así son las cosas y mientras las hagas, pasarán cosas buenas". A mi muy corta vida, puedo decir que NO, no es cierto. Las cosas pasan por muchas situaciones y me han roto el esquema cuarenta mil y un veces (y obvfio, las expectativas).
Llevaba un tiempo diciendo que "no tenía expectativas" con mi pareja y mi trabajo; y la verdad, es que SI las tenía y vivía en un eterno drama.
El ejemplo que me viene a la mente es: yo comunmente soy muy cariñosa y devota en manifestarlo. Mi novio, es completamente contrario a mí, es cariñoso pero muy reservado. A lo que muchas veces, yo le decía que quería más demostración de afecto, que muchas veces necesitaba más mimos, qué porqué no podía ser un poco más flexible, y bla, bla, bla. La verdad, es que estaba hablando de una carencia MIA, que no era suya (él demuestra su interés por mi y la relación con hechos, no con meras palabras cursis de momento). Hice un reclamo porque él tenía (excuse me? Tener?!) que ser más cariñoso y casi, casi, leerme la menta cada vez que necesitaba algo (aún y cuando dicho chip no está en la naturaleza masculina y en la de nadie).
Cuando caí en conciencia de que esto es tema mío, me liberé de la expectativa que ponía en los demás y que no me hacía responsable de ella; que era mucho más fácil para mí acomodar o pedir a los otros, sin darme cuenta que quien tenía ese rollo era yo. Así que me dispuse a trabajar más fuerte en mi persona, en cuidarme, mimarme y darme a mí lo mismo que le doy a los demás.
Actualmente, él sigue demostrando de la misma forma su interés por mí y la relación y yo vivo muy contenta con ello. Simplemente, cuando quiero un abrazo, lo pido y no vengo con enredos de: "es que si ves que estoy hecha polvo, porqué no me abrazas, y bla, bla,bla". Aprendí que las carencias personales, no deben de endosarse a los demás, son tuyas y en tí está en trabajarlas y no puedes poner tus expectativas en manos ajenas. Esperamos tanto de los demás, pero ¿y de nosotros esperamos en la misma magnitud? ¿Somos tan exigentes que creemos que los demás DEBEN de darnos lo mismo?
Hasta que abrí los ojos me di cuenta de eso: tus amigos, familia, pareja, etc, etc. Te quieren y algunas veces, podrá coincidir al 100% en lo que tienes de idea, otras (como es el caso con mi novio y amigos) me demuestran su amor de otra forma, la cual, es auténtica, verdadera y libre.
Las expectativas al menos para mi, han sido un gran dolor de cabeza...así que, vivo responsablemente y con la conciencia de que lo que hago y doy es lo que quiero, deseo y necesito para hoy estar en paz conmigo misma, sin expectativas, ni malos rollos, solo vivir plenamente.
En un principio pensaba que las expectativas eran para crecer, mejorar y que en buena medida, tener una idea de qué esperar de tí y del entorno.
No me había dado cuenta que, al menos para mí, era un instrumento de TORTURA.
Creía que debía de ser de "x" forma para que me aceptaran; creía que si hacía "y", me iba a ir mejor en muchos sentidos y cuando el resultado era lo opuesto, ¡gran drama! (en mi vida y en la de los demás).
Mucho de la expectativa se mueve a partir de eso, "de las creencias en el otro, de cómo debe de comportarse, el deber ser, el deber sentir, el deber estar", en fin, un adivino psicólogico/emocional que va por la vida cumpliendo con lo que el otro quiere, desea o peor, espera.
¿Qué podemos esperar de los otros si nosotros no sabemos o mejor dicho, no damos eso? ¿qué es lo que realmente esperamos de los demás?
"El que espera, desespera", dice un dicho y no sólo se refiere a tomar las riendas de nuestras vidas para hacer que las cosas pasen; sino también en esa "espera de cómo debemos de actuar en determinadas situaciones con los demás".
Esperamos tanto de nuestra familia, de nuestras parejas, de nuestros trabajos, de todo. Nos han puesto el chip de "así son las cosas y mientras las hagas, pasarán cosas buenas". A mi muy corta vida, puedo decir que NO, no es cierto. Las cosas pasan por muchas situaciones y me han roto el esquema cuarenta mil y un veces (y obvfio, las expectativas).
Llevaba un tiempo diciendo que "no tenía expectativas" con mi pareja y mi trabajo; y la verdad, es que SI las tenía y vivía en un eterno drama.
El ejemplo que me viene a la mente es: yo comunmente soy muy cariñosa y devota en manifestarlo. Mi novio, es completamente contrario a mí, es cariñoso pero muy reservado. A lo que muchas veces, yo le decía que quería más demostración de afecto, que muchas veces necesitaba más mimos, qué porqué no podía ser un poco más flexible, y bla, bla, bla. La verdad, es que estaba hablando de una carencia MIA, que no era suya (él demuestra su interés por mi y la relación con hechos, no con meras palabras cursis de momento). Hice un reclamo porque él tenía (excuse me? Tener?!) que ser más cariñoso y casi, casi, leerme la menta cada vez que necesitaba algo (aún y cuando dicho chip no está en la naturaleza masculina y en la de nadie).
Cuando caí en conciencia de que esto es tema mío, me liberé de la expectativa que ponía en los demás y que no me hacía responsable de ella; que era mucho más fácil para mí acomodar o pedir a los otros, sin darme cuenta que quien tenía ese rollo era yo. Así que me dispuse a trabajar más fuerte en mi persona, en cuidarme, mimarme y darme a mí lo mismo que le doy a los demás.
Actualmente, él sigue demostrando de la misma forma su interés por mí y la relación y yo vivo muy contenta con ello. Simplemente, cuando quiero un abrazo, lo pido y no vengo con enredos de: "es que si ves que estoy hecha polvo, porqué no me abrazas, y bla, bla,bla". Aprendí que las carencias personales, no deben de endosarse a los demás, son tuyas y en tí está en trabajarlas y no puedes poner tus expectativas en manos ajenas. Esperamos tanto de los demás, pero ¿y de nosotros esperamos en la misma magnitud? ¿Somos tan exigentes que creemos que los demás DEBEN de darnos lo mismo?
Hasta que abrí los ojos me di cuenta de eso: tus amigos, familia, pareja, etc, etc. Te quieren y algunas veces, podrá coincidir al 100% en lo que tienes de idea, otras (como es el caso con mi novio y amigos) me demuestran su amor de otra forma, la cual, es auténtica, verdadera y libre.
Las expectativas al menos para mi, han sido un gran dolor de cabeza...así que, vivo responsablemente y con la conciencia de que lo que hago y doy es lo que quiero, deseo y necesito para hoy estar en paz conmigo misma, sin expectativas, ni malos rollos, solo vivir plenamente.
Nuevos Amigos
Hace algunos meses que la relación con unas amigas, tronó. A eso, aunado a una mudanza laboral, pues evidentemente la brecha se hizo más grande.
Eramos amigas desde que yo entré al trabajo, compartimos cafés, comidas de viernes, fiestas e inclusive, una de ellas terminó por presentarme a quien hoy es mi novio. La relación era muy sana, estrecha y padre; sin embargo, como todo en la vida, cambió y terminó.
Los motivos fueron discusiones por enredos y malas interpretaciones; por comentarios, era una olla express que en su momento, tarde o temprano, o se paraba o estallaba. Y en este caso, estalló con singular alegría.
¿Es cierto que hay gente que solo está un día, una estación, un año o una vida dentro de tu vida? ¿qué es lo que hace que una amistad supere tantos retos y termine siendo fuerte? ¿será que somos "deshechables"? Quiero pensar que lo anterior no es así, ya que han pasado mil años desde que conocí a mis amigas de la primaria y secundaria y HOY, a pesar de que apenas nos reencontramos hace 3 años, estamos felices, organizando reuniones, viéndonos como "si no hubiera pasado tanto tiempo de no vernos"; y las otras amistades que tuve, a la más vieja usanza, dejas de llevarte con una = ya no te llevas con ninguna.
No me pinto como víctima de la circunstancia, en ninguna relación humana hay victimas y victimarios; en la relación solo existe responsables. Y en esta situación en particular, yo acepto mi responsabilidad, más no tengo porqué martirizarme con ideas o responsabilizarme por los hechos ajenos.
Es chistoso ver que el dicho de "si se cierra una puerta, Dios abre una ventana", recién que pasó el incidente de la pelea campal con ellas y mi mudanza, encontré en poco tiempo, un grupo de personas, a quienes considero hoy mis amigos. Son un grupo variado, en donde todos tienen historias que contar, experiencias que compartir y hora y media de comida en donde cada uno cuenta algún tema, evitando la cotidianeidad del trabajo. Desde un inicio, me sentí cómoda y sobretodo, bienvenida. En todo el tiempo que llevo ya en mi nuevo hogar laboral, me han tendido una mano y con ansias siempre espero la hora de la comida para escucharlos y ver que historias nuevas tienen que contar.
Hoy conozco a este grupo de amigos, que hoy me hacen muy feliz y con quienes, he contado y ellos saben que cuentan conmigo. Creo que todo comienzo, en muchos sentidos, viene acompañado de nuevos amigos.
Eramos amigas desde que yo entré al trabajo, compartimos cafés, comidas de viernes, fiestas e inclusive, una de ellas terminó por presentarme a quien hoy es mi novio. La relación era muy sana, estrecha y padre; sin embargo, como todo en la vida, cambió y terminó.
Los motivos fueron discusiones por enredos y malas interpretaciones; por comentarios, era una olla express que en su momento, tarde o temprano, o se paraba o estallaba. Y en este caso, estalló con singular alegría.
¿Es cierto que hay gente que solo está un día, una estación, un año o una vida dentro de tu vida? ¿qué es lo que hace que una amistad supere tantos retos y termine siendo fuerte? ¿será que somos "deshechables"? Quiero pensar que lo anterior no es así, ya que han pasado mil años desde que conocí a mis amigas de la primaria y secundaria y HOY, a pesar de que apenas nos reencontramos hace 3 años, estamos felices, organizando reuniones, viéndonos como "si no hubiera pasado tanto tiempo de no vernos"; y las otras amistades que tuve, a la más vieja usanza, dejas de llevarte con una = ya no te llevas con ninguna.
No me pinto como víctima de la circunstancia, en ninguna relación humana hay victimas y victimarios; en la relación solo existe responsables. Y en esta situación en particular, yo acepto mi responsabilidad, más no tengo porqué martirizarme con ideas o responsabilizarme por los hechos ajenos.
Es chistoso ver que el dicho de "si se cierra una puerta, Dios abre una ventana", recién que pasó el incidente de la pelea campal con ellas y mi mudanza, encontré en poco tiempo, un grupo de personas, a quienes considero hoy mis amigos. Son un grupo variado, en donde todos tienen historias que contar, experiencias que compartir y hora y media de comida en donde cada uno cuenta algún tema, evitando la cotidianeidad del trabajo. Desde un inicio, me sentí cómoda y sobretodo, bienvenida. En todo el tiempo que llevo ya en mi nuevo hogar laboral, me han tendido una mano y con ansias siempre espero la hora de la comida para escucharlos y ver que historias nuevas tienen que contar.
Hoy conozco a este grupo de amigos, que hoy me hacen muy feliz y con quienes, he contado y ellos saben que cuentan conmigo. Creo que todo comienzo, en muchos sentidos, viene acompañado de nuevos amigos.
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