sábado, 22 de mayo de 2010

la religión es un dealbreaker?

Hace unos días me enteré que una conocida había terminado su relación, con el que parecía, el hombre ideal para ella. Era guapo, simpático e inteligente. La bronca: familia mocha.
Esta niña es exitosa, guapa, inteligente, pero... No precisamente creyente en la religión católica. Vamos, la respeta pero no precisamente es practicante.
Resulta que después de unos meses de andar, él terminó la relación porque el busca a la buena madre católica.

Es la religión de la pareja un motivo para cortar? Tengo una amiga quien está comprometida con un judío. Años de relación y altibajos, como en cualquier relación, hoy ella está feliz con él y conciente, de que sabe que habrá retos que resolver en conjunto.
Para ella no fue un dealbreaker, ella lo escogió como pareja pero creo y ella cree, que vale mucho la pena estar con él.
Es evidente, que los papás de este niño, no están los más encantados de que si hijo se vaya a casar con ella, situación que a ella no le da demasiada importancia, -o al menos, no lo demostró tanto por el msn, el cual se presta a tantas interpretaciones- y siguen adelante los planes para casarse por la vía civil.
Ahora, ella no pretende cambiar de religión, y se lo aplaudo, porque está defendiendo y se mantiene firme en sus creencias, que aún y cuando el no cree en Jesucristo, él lo respeta y ella mantiene sus convicciones fuertes.

Por nada ni nadie hay que cambiar en lo que creemos, aún y cuando pareciera que es el hombre o mujer ideal, porque lo que hoy parece ideal, mañana no lo será o al menos, habrá una constante lucha por la defensa de la religión que cada uno profese.

Aún y cuando yo soy católica, no soy precisamente la más practicante, creo en Dios y día a día estoy enfocada en ser un mejor ser humano, sin embargo, esto no era suficiente para la mamá de mi ex. Ella quería la niña de escuela católica, que fuera todos los domingos a misa y obvio, avalara todas sus decisiones.
En este sentido, durante casi 4 años de relación, intenté ser esa niña, digna de su hijo y fracasé en el intento. La relación fue regida de manera pasiva por las decisiones de la Sra. Y terminó en una mediana confrontación, porque yo quería que el fuera un poco más independiente y la Sra. quería regirnos a ambos. Y eso último, fue algo que me hizo medianamente abrir los ojos, y darme cuenta que por más de que amara a su hijo, jamás podría ser ese concepto de niña que su mamá quería para su él, y peor, ese concepto que él se creyó que era lo mejor.
Queda claro que por nadie vale la pena cambiar tu esencia, porque simplemente tarde o temprano, ésta se manifestara y posiblemente, llegue cn tal fuerza, que pueda traer confrontaciones.

Hay muchos elementos que hacen que una relación de pareja sea compleja y la religión, puede ser un detonante importante, sino se habla antes. Toda vez, que puede traer problemas en cuestión de la educación de los hijos y ritos que habrá que darles, y si eso en la pareja de novios, no se habla y se llega a un acuerdo, será una bronca segura y lo más probable es que termines cediendo con tal de no perderlo y te olvidas de ti y a la larga, te ocasionará una bronca personal de lo que dejaste de hacer por el otro. Por lo que, si no se puede negociar y hablar, lo mejor es retirarnos cuando se puede antes de que las heridas sean grandes.

Hay batallas que se pueden ganar pero una en la que la religión sea una base, es muy posible que pueda perderse si no hay comunicación, respeto y la inteligencia suficiente para ceder, cambiar y crecer en pareja, sin dejar de ser tu mismo.

Queda claro, que tarde o temprano, llegará a nuestras vidas ese alguien con quien podamos estar plenamente, sin algún pero, sin tener que modificar nuestra esencia y creencia.