jueves, 7 de junio de 2012

¡Los cuarentones al ataque!

Hace poco menos de un mes, fui con mi hermanita (si mi mamá supiera cuantas hijas postizas tiene, de verdad, se sorprendería) a cenar y tomar unos buenos drinks después del trabajo.


Llegamos a nuestro recién adoptado lugar en donde puedes comer tapas y tomar buen vinito; había gente de todo tipo y después de que llegamos a la mesa y pedir un buen vino blanco (había demasiado calor como para tomar un tinto y la verdad, quería variar un poco) platicamos del trabajo, vida, personajes, etc, etc.


La noche transcurría bastante normal hasta que llegó el mesero, quien se le acercó a mi amiga y le dijo que "los señores del bar de al lado, nos invitaban unas "copas" (demonios, esta frase retro sesentera, sólo me recuerda a Maurcio Garcés con su copa de cognac en la mano con bata), Mi amiga, muy mona y distante, le dijo: "ahh, si?" y no hiciemos mucho caso. Diez minutos después, llegaron las copas y honestamente, ante ese tipo de cosas, no teníamos mucha idea qué hacer, más que darle las gracias al mesero para que se fuera. Hablamos del tema y supusimos que los sujetos en cuestión, tendrían la delicadeza, educación o mínimo sentido común, para que se presentaran... ¡Oh error! cinco o diez minutos después (y sin tocar las copas de vino) llegó de nueva cuenta el mesero con un finísimo mensaje: "Dicen los señores que si VAN A SU MESA a tomarse sus copas de vino", mi reacción instantánea fue de una tremenda carcajada y cara de: ¿qué demonos tienen estos tarados en la cabeza? ¿en dónde demonios creen que están? Creo que nos "ficharon" (y estos sujetos, queda claro que de tables no salen y ¡creen que ESO es una técnica de ligue!) y por supuesto le dije a mi amiga: de aquí no te mueves, ¡¿estos que tienen en la cabeza?! Mi amiga, más directa le dijo al mesero que si estos sujetos querían conocernos, tendrían que ir a la mesa porque NOSOTRAS no nos ibamos a mover a ningún lado.
El mesero "mensajero" les pasó nuestro atento mensaje y repito, ¿qué demonios tenían en la cabeza? porque ni se inmutaron. Total, no tomamos las benditas copas de vino y ya nos disponíamos a irnos, cuando de repente estos sujetos aparecieron en nuestra mesa.
¡No por favor! ¿Qué eran esas cosas que se personificaron en nuestra mesa? Los tipos se presentaron y estaban fellones, la verdad. Por cortesía nuestra, nos presentamos y les dijimos en donde trabajabamos, ¡en la madre! Resultaba que uno de ellos fue gerente de sucursal (eh????) y el otro había trabajado en el corporativo, en un área que no entendí (ni me interesé en escuchar honestamente) y que después de sus miles de años en ese trabajo, se cambiaron a una automotriz. 
Total, lo único que decían cada vez que terminaban cualquier frase era: "pero padre, eh" o "mi trabajo está padre" (¿¿¿ehhh???) yo en definitiva, estaba con una cara sonriente pero aburrida y riendóme por mis adentros por la situación; mientras mi hermanita, más educadamente escuchaba al ex gerente. En uno de esos momentos, este hombre comentó que viajaba de lunes a jueves y que solamente estaba los fines de semana en su casa,  a lo que mi amiga al darse cuenta de que este sujeto traía anillo de casado, le dijo: "me imagino que es muy díficil estar lejos de la familia, no?". Acto seguido, el señor...metió la mano al pantalón...¡No bueno! 


Mi hermanita y yo decidimos irnos y estos sujetos nos dijeron, ¿no se van a tomar sus copas de vino? (ahh por Dios! ¿Seguir platicando con ellos? ¡¡¡Ahh no!!! sonaba mucho más tentador irme a dormir a mi casa que seguir fingiendo escuchar una plática en donde "el está padre mi trabajo" era el pilar de la conversación) nos despedimos cortesmente y nos fuimos a recoger el coche.
Ya pagado el estacionamiento y esperando el coche, mi amiga y yo seguíamos hablando el punto de que estos sujetos tenían problemas. Una vez que llegó el coche, el ex gerente de sucursal y casado, casi se mete al coche de mi hermanita y le pidió su teléfono para ir a comer..¡ahh...que mono él! Obvio, que ella le dio un número falso y lo despidió.


¿Honestamente ya estoy llegando a ese punto de la vida en donde si voy a algún lugar con mis amigas tienen que aparecer estos hombres maduros que buscan a ver qué, y que te abordan con frases baratas y conversaciones vacías? ¿Qué les hace pensar a estos sujetos que un par de mujeres que están de lo más tranquilas del mundo cenando quieren ligar o siquiera, quieren algo con tipos cuarentones y casados? ¿qué pasa con estos sujetos?  No juzgo a las mujeres quienes ligan a estos sujetos pero afirmo que YO NO QUIERO ESO. 
En fin...una anécdota más que contar a los nietos y como le dije a mi hermanita, ¡siempre me tienen que pasar historias! Lo bueno, es que ante todo esto, no dejo de perder la carcajada de las experiencias que me pasan.




 

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