¿Qué pasa cuándo tienes ropa del ex en tu closet? Da! Puedes desde quemarla (gracias x esas peripecias te multan); regalarla, venderla, catafixiarla, tirarla... O devolverla a su dueño.
Esta ultima opción, fue la que llevaba un par de meses en la mente hacerla, aún y cuando Mau y yo acordamos lo contrario en su momento.
Esta acción, me parecía la más sensata, toda vez que es su ropa y disponer de ese tipo de cosas, siempre es complejo.
Toda la mañana le di vueltas al asunto y lo acepto, de sólo pensar en hacerlo, el corazón se me hizo chiquito y los recuerdos del Diciembre del año pasado, se volvieron apoderar de mi cabeza (me acordé de como estaba en posición fetal en la cama ahogando los gritos de dolor en una almohada, las lágrimas corrían a cantaros y a mi lado, la lap con música muy triste. ¿Ven por que dije que me azoté y fue dramático el desenlace de esa historia? La verdad, ¡¡no mentia!!) y volví a llorar por ese recuerdo.
En fin, con todo y el antibiotico encima (tenía gripa), me armé de valor, me sequé las pocas lágrimas que derramé en su honor y me dispuse a sacar las cosas de mi closet.
Llegó a mi casa el complice de tan rara hazaña, Fabian y ya con la ropa en su coche, fuimos a buscar la caja.
Llegando al, ahora extinto, local donde pretendía comprar la caja, Fabian en broma me decía que nada mas faltaba que la única caja que fuera a encontrar del tamaño que necesitaba dijera: "feliz navidad". Nos reímos y encontramos una papelería grande y en donde, vendian cajas. Eso fue lo bueno, lo malo... Todas eran con cosas alegoricas de felicidad.
Y bueno, si me daba felicidad devolverle sus cosas, pero... Tanto asi como de: "felicidades ahí te van de vuelta tus cosas", eh... ¡No! ¿Para qué ser tan evidente?
Tomé la caja menos obvia que encontré, era de color azul y fui a pagarla.
Mientras la pagaba, la chica de la caja, se dispuso a hacer tremendo moño, digno de mimmie mouse, para la caja. "Fuck!" Pensé y le comente a la srita que no era necesario el moño pero no le importó y lo puso.
Y ahí me tienen saliendo de la papeleria con mi cajota con moñote! Llegue al coche, metí toda la ropa a la caja (que me costó mucho cerrarla porque encima de grande, era de cartón muy delgado!) y la cerré.
Cuando ibamos camino a casa de mi ex, los nervios y los recuerdos se apoderaron de mi, dopada, cabeza. Llegamos a su calle y le pedí a mi cómplice, que se estacionara lo mas lejos de la casa para evitarlo ver. El se bajó del coche, tomó la caja y fue a entregarla.
Me contó que al tocar el timbre y que, despues de un interrogatorio digno de la Gestapo que le realizo Mauricio, le abrió la puerta al momento en que mi cómplice le dijo que era un paquete que se lo enviaba yo.
Fabian me contó, que lo vio con cara de desconcierto y flaco; y que al darle la caja, la expresion de Mauricio era de "¿qué demonios trae esta caja?" Fabian se la entregó y se fue.
Al momento en que lo vi llegar al coche sin la caja, sentí un gran alivio. El último peso que tenía en el corazón, ¡se fue en esa caja!
Obvio, le hice las preguntas evidentes como: ¿quién le habia abierto?¿cómo vio a Mau? etc. Y me dio por respuesta todo lo que aquí relato.
No sé que le haya pasado por la cabeza al haber abierto la caja que tenía su ropa, una carta y el regalo de ¡libertad!
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