jueves, 29 de septiembre de 2011

Las estrellas de nuestra vida

Hoy por "causalidades" del destino, me enteré que este Blog ha movido a algunas personas a ir al "Bikram". Como dije, son historias y experiencias que me gustan compartir. Y que sin duda alguna, me encantó saber que quieren ir a un lugar "retador", que sana desde adentro y que ayuda mucho a conocernos y redescubrinos como seres humanos.

Y me puso a pensar, ¿qué tipo de estrella seré? Algunas personas, me han dicho a lo largo de mi vida que brillo mucho y más cuando rio a carcajadas; otras, me han dicho que se acuerdan de ciertas aventuras que vivieron conmigo en la adolescencia y otras, que simplemente tienen un recuerdo de mí y mi manera de entregarme a la vida.

Cada ser humano que llega a nuestras vidas es "por algo", por un instante, unos años, inolvidables y una vida.
Por mucho, prefiero ser "una estrella inolvidable", quien quizás hoy no esté presente en el hoy de sus vidas, pero sé que llegué para un fin: amar, decir verdades, reir o simplemente, compartir un momento que quedará en el recuerdo vago de la memoria.
¿Qué es lo que nos hace ser unas estrellas? Creo que el ser auténticos. Siempre durante toda mi vida, he sido criticada y señalada por muchas cosas, sin embargo, esas cosas por las que me señalaron en su momento, demuestran que tipo de persona soy: alguien quien no vive con miedos, fan de los riesgos y quien dice lo que piensa (y vaya que lo he dicho! Algunas personas de bruja no me bajan o quizás de tonta en ocasiones, pero la verdad... hablan y se acuerdan! Ahhh!!! no paso desapercibida, eh!). Y no es que tenga en la cabeza siempre "tengo y debo ser inolvidable", no más bien son las acciones las que hacen que haya este tipo de situaciones. 

Hay estrellas fugaces que son tan brillantes que son imposibles de olvidar. Mi ángel prestado, quien solamente estuvo 2 años a nuestro lado, no hay día que no me acuerde de él, de su luz y su risa increíble que hacía mover mi mundo. Son estrellas que llegan para enseñarnos a ver la vida de una forma distinta, sentirla distinta y replantearnos, en algunas ocasiones, nuestra trascendencia.
¿Cuántas estrellas fugaces han tocado mi vida? Son contadas las que recuerdo, porque las otras, brillaban tan poco, que se apagaron en la memoria.

Las estrellas que llegan en verano y se van en la misma estación. Están a nuestro lado durante las estaciones de calor y florecimiento. Estas estrellas son muy poco usuales, porque dejan su brillo en nuestro ser y sin duda, dejan huellas. Son tan complicadas pero a la vez fascinantes, que lo único que nos queda cuando se van, es dar las gracias por habernos demostrado la belleza de las estaciones de calor cuando más teníamos algo frío en nuestro ser. 

Los faroles que se creen estrellas que ni  son estrellas, ni son inolvidables y brillan con luz eléctrica, son falsas, se apagan con facilidad y necesitan un reemplazo cuando se funden; con una pedrada se apagan o rompen y son poco útiles. Cuando brillan, creen que son tan brillantes que nadie los merece, sin embargo ni siquiera se dan cuenta de que están huecos y vacíos. No aportan nada, más que ideas vagas, desestructuradas y en definitiva, cuando hay una luz de verdad a su alrededor, se apagan y se convierten en lo que en realidad son: una estructura vacía reemplazable. ¿Con cuántos faroles hemos tenido que lidiar en nuestra vida y peor aún, les dedicamos tiempo de nuestra luz? Creo que les hemos dedicado más de la cuenta y la verdad, solo hay que verlos con detenimiento: ¡no son nada sin un foco!

Las estrellas del invierno, lejos de ser frías, son muy distantes y que sólo a la distancia podemos verlas, jamás aprender de ellas porque son tan inalcanzables, que solo queda admirar su brillo.

¿Cuántas estrellas han tocado mi vida? ¿vivo con ellas y están conmigo? ¿cuántas añoro? son muy contadas las que han transformado mi ser; con las que vivo y solo algunas son las que añoro todos los días con todas mis fuerzas.

El aprendizaje, agradecerles a todas las estrellas que estuvieron conmigo y dejarlas en el firmamento de mi vida;  brillar cuanto pueda en los momentos más obscuros, ser mi propia luz en todo momento y no dejar que nada ni nadie evite que deje de hacerlo, porque de dejar que eso pase, DEJARE DE SER QUIEN SOY. Y si a alguien no le gusta... Please, vanish from my world :)

lunes, 26 de septiembre de 2011

Algunas historias a 42°

He platicado de los beneficios físicos y algunos emocionales de lo que ha hecho la yoga en este período de tiempo, pero no de las historias del porqué HOY estamos ahí metidos en un salón de 42°, haciendo 26 posturas por 90 minutos dedicados a nosotros mismos.

Historias al final del día y que todas, terminan con un enorme agradecimiento por todo lo que nos ha hecho y cambiado la percepción de la vida.

Empecemos por la historia de una mujer fuerte, brillante como una estrella y un ser maravilloso a quien yo admiro cada día y quien es para mí un ejemplo de vida diario. Ella terminó en Bikram a causa de un dolor tan fuerte, que en momentos no sabía como darle algo de fuerzas o palabras para reconfortarla. Ella, mi ejemplo, la veía con fuerzas sobrehumanas para seguir adelante pero la mirada, alma y corazón apagados. Admirablemente, se armó de valor para continuar mirando hacia adelante con el corazón y el alma hecha pedazos y alguien, le recomendó la yoga.
Pasaron los meses y comencé a ver, como poco a poco había una lucecita dentro de esos ojos enormes, poco a poco se veía una pequeña sonrisa y su fuerza interior, fue apareciendo.
Y HOY, a dos años de que ella encontró la yoga, la determinación, el HOY para ser mejor, para "estirar la rodilla y tener la garganta ahogada", es una persona con un equilibrio emocional y físico increíble con una luz muy fuerte y ella es un claro ejemplo en que no importa qué tan obscuro la noche esté, eventualmente amanecerá y el sol brillará tan pero tan fuerte, que será la recompensa de soportar en silencio y tranquilidad la noche más obscura.
HOY a su vida está tomando un equilibrio lleno de paz y lo comparte con todas las personas quien se le acerca. Y tiene una entre todas esas bendiciones,  llegó una lucecita que ilumina un estadio, llena de paz y mucho amor que dar.


La segunda historia, la escuché mientras estaba en el vestidor mientras me arreglaba para la clase (el disfraz de abogada lleva su tiempo quitarlo y ponerlo) de yoga.
Ella una chava del interior de la república, estudiaba en una de las universidades más prestigiosas del país, promedio envidiable pero una vida social reventada, fue lo que la orilló a terminaren Bikram.
Lo había intentado todo, sin embargo entre la presión escolar y los fines reventados, es lo que hizo que nuestra protagonista terminara en rehablitación. La cual, por lo que escuché, no le sirvió y continúo con su estilo de vida. Hasta que alguien le recomendó la yoga y el reto que empiezas desde el aguantar un salón de 42° con todas las posturas y en hora y media, le pareció bastante interesante. HOY practica yoga con todo el grupo, increíble ser humano y que te transmite sus ganas de vivir con tan solo escuchar su voz de "tú puedes hacer mejor la postura".

Y la tercera, esta citadina poco común, quien tenía el corazón cansado, alma hecha pedazos y los ojos hinchados, a quien amigo la llevó arrastrada a clase de 11 am un domingo nublado de julio. 
Esta citadina quien después del 5to día de semana introductoria y por "causalidades" del destino, no bastando tener roto su ser, se rompió la base de la columna vertebral y así se aguantó algunos días, hasta que el dolor fue insportable y la llevó a hospital. No queriendo escuchar al cuerpo, no le quedó remedio más que descansar y tener que sacar paciencia de abajo de las piedras y cada día pedía a gritos regresar a la yoga, porque eso de enfrentar el dolor, no le encanta y quería su fuga. Regresó y por su "intensidad y enorme necesidad" de fugarse del dolor emocional, se desgarró los muslos. OK, mala técnica y tuvo que caer en conciencia, que estaba haciendo todo lo posible en reventarse físicamente para sentir algo, en lugar de verle el sentido correcto: SANAR de adentro hacia afuera.
Se dejó de idioteces, puso un alto al dolor, quejas y mandó al demonio a quien era antes y se dispuso a comenzar desde cero: poco a poco con las posturas y dejarse sanar de adentro hacia afuera.
Obvio, no se metió al reto (demonios, un año gratis no me hubiera caido nada mal, pero entiendo que físicamente no estoy muy óptima que digamos (baby steps) y no iba a dejar pasar la oportunidad de irme de vacaciones!!!) y HOY está tomandóse la vida y la yoga más como una filosofía para sanar, encontrar el equilibrio y disfrutarla "con la cara feliz y contenta" cada minuto y una vez fuera de la yoga, seguir con la buena vibra para mantenerse contenta y reirse del pasado, de quien era antes y las cosas que le  preocupaban, enojaban o entristecian; el exterior no va a cambiar pero su interior y percepción de verlas día a día, si ha lo ha logrado y al menos, hay dias en que la carcajada se escucha en todo el edificio de donde trabaja. Esta citadina esta de pie y ¡voy muy bien!


Hay mil historias que si me pusiera a recabarlas, creo que podría tener una historia por día, sin embargo, en la pagina de la yoga estan los testimonios de algunos que tenemos la fortuna de estar HOY dentro de esta yoga, que nos ha enseñado a ver nuestras capacidades, fortalezas y luz interior.


Solo puedo decir a todo esto ¡Gracias! (y no, nadie de la yoga me paga por hacerle publicidad al Bikram o regalar semanas gratis a mis amigos; simplemente es compartir esta experiencia que llegó a mi vida como un rayo de luz cuando peor estaba y que me guía día a día para ser mejor y me ha dado fortaleza, seguridad, amor y un enorme agradecimiento por ser quien soy y por HOY estar en donde estoy, sin quejas, sin lados nefastos, sin malas historias. Simplemente es mi historia y ¡la vivo día a día!






domingo, 7 de agosto de 2011

Dia de caverna

Hoy es de esos días de encierro voluntario, antes de que me tome desprevenida "el mar de lágrimas" y la explosión de sentimientos "débiles" en cualquier momento. Por esta vez, solo lo publicaré sin poner ligas, quien quiera verlo...que lo vea.


Mi mañana empezó temprano, me desperté de un sueño del que NO quería despertarme. Pero ni modo, me desperté para ver que mi celular ya había terminado su respectiva actualización de software y fue un reverendo relajo, reiniciarla por completo, así como ver que tanta cosa nueva ya traía.
No volví a dormir, al contrario, me di cuenta que hoy era un día "caverna" (¿por qué lo supe? Porque tenía el alma ahogada en llanto que quería y pedía a gritos salir). Y así fue, desde las 11 am hasta ahorita no he parado de llorar (7 y tantos de la tarde). Fue de esos días, que por escuchar algunas canciones, tenía las lágrimas en los ojos con una risa acompañada (la canción de Leona Lewis "bleeding love" y una película tonta). Hasta que me topé con la película de "PD. Te amo". Tenía demasiado de no verla y sé que vale la pena verla por el guapo de Gerard Butler (toda cinéfila, como yo, debería de tener toda la cinematografía de este hombrecito y no tanto por lo buen actor, sino por lo guapo, GUAAUU) pero no le encontraba mucho sentido verla y hoy "la causalidad" me la puso en mi camino y bueno, me dispuse a verla.
Y bueno, obvio lloré muchísimo (porque es un dramón loco) pero... pero... la escena final, me hizo reflexionar tanto, ¡hubieron frangmentos que les encontré demasiado sentido y me llegaron mucho!  y que me inspiró a transcribir la carta (aunque solo omití un párrafo que no).


(Y hoy es justo esto lo que quiero decirte)
 
"Dear Holly, I don´t have much time, I don´t mean literally, I mean you are out buying icecream and you´ll be home soon. but i have a feeling this is the last letter because there´s only one thing left to tell you: it isn´t to go down on memory lane or making buy a lamp, you can take care of yourself without any help from me. It´s to tell you how much you move me, how you change me, you made me a man by loving me, Holly and for that I am eternally grateful, literally. If you can promise me anything, promise me that whenever you´re sad, or unsure or you loose complete faith that you´ll try to see yourself trough my eyes. Thank you for the honor for being my wife, I´m a man with no regrets. How lucky am I. You made my life, Holly. And I´m just one chapter in yours, there be more, I promise... P.S. I will always love you" .


Así que bueno deseo con todo el corazón, que veas claramente lo maravilloso que eres, literalmente. (y como sabes cómo soy, podrás imaginarte que oraciones tienen un sentido)
P.d. Te amo, J.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Si no duele...¿no funciona?

Ya pasó una semana desde mi "fabulantastica" visita al Hospital y su semana de reposo que mandaron, terminó muy linda en la goma! (solo reposé 4 días, dos hábiles y los otros del fin) ¿Cómo me fue? Pues, la verdad...me pudo haber ido mejor: entre tanto lloriqueo por extrañarlo; dolores físicos espantosos; ver que una meta que me plantee, se fue al demonio por una fractura física -y un poco emocional- y por sentirme prácticamente inútil, fue ¡demasiado! (es de esos días que volteas mirando al cielo y dices: Dios, se amable y agarrate a otro idiota...¡hay tantos! ¿cómo porqué mandas tantas fregaderas juntas? ¡prueba la paciencia de tu abuela!)
La verdad, tuve que aprender a ser paciente conmigo misma; dejar fluir lo que sentía, no limitarlo y escuchar más a mi cuerpo.
Fueron días muy pesados pero bueno...aprendí, al menos, a valorar mi -recién fortalecida- paciencia y determinación.


El lunes, decidí regresar a trabajar. De verdad, prefería estar en un lugar caótico y en donde sé que soy útil, en lugar de estar en mi casa lamentándome lo que describí al principio de este blog. Fue un día un poco complicado, tanto por la molestia física como por la cantidad de trabajo que tenía (¿¿o tengo??) acumulado (al menos, la cabeza la iba a tener más que ocupada, ¡yupi!) . No me quedó de otra, más que sonreír, un poco, y a ¡darle! Hay temas importantes pendientes; gente que atender y bueno, yo tuve que bajarle "3 rayas" a mi nivel de movimiento e intensidad para no forzarme la espalda y el coxis (¡el peor lugar para tener una fractura, carajo!). 
El día fluyó muy bien y me regresé a mi casa (como una medida propia, por el momento, solo voy al trabajo y a mi casa; la siguiente actividad que tengo que hacer, es la yoga y poco a poco, iré recuperando mi vida habitual) cansada y un poquillo adolorida.


Los días siguientes han fluido mejor, el dolor del coxis ya cedió (yupi!!!!!!! Ya podré ir al yoga??? Todo mi ser dice que SI, solamente tengo que evaluar que tan bueno o que tan malo sería el rollo de ir a casi 2 semanas de esto), la espalda, por momentos bien... pero apareció la colitis (bueno, en realidad, desde la semana pasada ya me habían dicho que traía eso) y no bueno...¡qué endemoniado dolor! ¡hay un debate constante entre la milésima molestia de mi espalda y el espantoso dolor del estómago, aunque coma lechuga, ¡duele!). 
De verdad, eso de que te llueva por todos lados, ¡es del demonio! Veamos, queda claro que mi cuerpo funciona, (duele!); el corazón y el alma funcionan demasiado bien (duelen) y hasta el entorno, también ¡duele! 
Entonces...¿¿¿ si no me duele, es porque funciono???? Pues si seguimos esta premicia, ¡si funciono! (jajaja) solo que no me gusta medir la funcionalidad de mi ser con base al dolor, más bien la mido en función a lo que es muy de mí: ser positiva.


Sobre esto de la ecuación "dolor/funcionalidad", ¿la verdad? preferí poner un ¡BASTA A TODO EL DOLOR Y QUEJA!
No estoy en mi momento más óptimo de la vida, ¿y sirve de algo quejarme? ¿puede una queja quitarme una fractura y una lesión física que duele?, ¿devolverme una meta? ¿al hombre a quien amo? ¿un reconocimiento? ¡NO! Hoy tengo que agradecer que estoy funcionando, como puedo, pero estoy funcional; tengo salud, trabajo, puedo sonreír por boberas,  tengo una familia, amigos; en fin, ¡puedo enfocarme en el HOY! y que gracias a la yoga, he visto que he crecido mucho en tan poquito tiempo (¡¡¡y me veo súper linda físicamente!!!) y veo que poco a poco estoy valorando lo que si tengo y que bueno, estaré fregada en otros aspectos, pero en otros ¡no! Mi determinación por regresar a la yoga; por mejorar fisica, emocional y mentalmente, son imparables.


El verdadero cambio radica en tu visión interior y ver que en cosas que no eras, HOY eres diferente. Y queda claro que yo soy un poco diferente a la persona de hace tiempo (old habbits die hard?? Lleva su tiempo, pero si la verdad,¡es que si mueren! Después de mil años de fumar...¡¡¡LO DEJÉ!!!; así como también estoy dejando el hábito de la queja; del "engancharme" con tantos malos temas y estoy abrazando nuevos cambios que me están produciendo mayores beneficios :)


Por lo que hoy si tengo es lo que hace que este contenta.



sábado, 30 de julio de 2011

Fracturas

Después de estar en reto, a causa del "sentón" que me acomodé hace, ya casi un mes, tuve que ir de emergencia al hospital por el dolor que traía en el coxis.
Llegando al hospital,  sentí un poquillo feo el estar sola, pero el sentimiento me duró poco, me tuve que enfocar más en que traía, en lugar de lo que sentía. 


Después de los estudios, los médicos con cara de duda, me dijeron que me daban 8 días de reposo absoluto; me dieron un arsenal de antinflamatorios y pastillas para el dolor, me regresé a mi casa con la voluntad hecha pedazos: el reto se fue al demonio a causa de la fractura del coxis (doy gracias por tener padres médicos quienes vieron claramente las radiografias, la incompetencia de los médicos del hospital les impidió ver que claramente tenía una fractura en el coxis y que encima, tengo fregada la columna). Por consiguiente, tengo que "estarme en paz" por lo menos 2 semanas y llevarmela muy tranquila.

Es un hecho, regreso a la yoga, solo que tendré que tener mucho cuidado con ciertas posturas, las cuales las tengo prohibidas (una de ellas, el mentado camello, tanto que me costó la mentada postura, para que al final del día no pueda hacerlo por lo fregada que tengo la columna y el coxis).

En fin, con esta publicación, declaro oficialmente suspendido, por el momento, el reto y declaro cerrado uno de los peores meses que he tenido en muuuchooo tiempo. 

Ya se acerca Agosto y sé que será un mes mucho más mono que el que está a punto de terminar. :)

lunes, 25 de julio de 2011

Dame 60 días de tu vida y te cambio la vida


Con esta frase que escuché de una maestra de la Yoga, inicio hoy el reto más simpático (para no decir uno de los más fuertes) de mi vida: 60 días completos de Bikram Yoga, (ya dije más o menos de qué va esto) y me siento lista para dar esos días con sus respectivos sacrificios: no desvelos, no tomar mucho, levantarme a buena hora en fin de semana, no dejar descansar el cuerpo y comer BIEN (sanito, pues) 3 veces al día y tomar más agua.

¿Qué me orillo? El ver cuánto puedo llegar a darme; una pérdida; querer hacer algo diferente;  ver que mi malhumorado genio, en pocas sesiones, se ha transformado en una tranquilidad absoluta y que no dejo que nada ni nadie me quite mi “mood tranquilo y pacífico”; mejorar mi concentración y ser; no dejarme vencer por pequeñeces y ser mejor, no un día, no dos… SIEMPRE. Escuché que después de un reto como el que me voy a aventar, ya lo demás es “pan comido” ¿será? Sin ningún problema, fui todos los días cuando empecé la semana introductoria, (y eso de que tenía dolores por todo el cuerpo) e iba gustosamente. Así que bueno, la yoga me ha hecho ver poco a poco quien soy, de qué estoy hecha y sobretodo, quien quiero ser. Me ha gustado ver, poco a poco, la versión mejorada de mi misma (y sé que me gustará mucho más cuando vea los resultados físicos, emocionales y mentales al final del reto). Dado los resultados que he visto en poco tiempo, estoy más que lista para ponerme a prueba, ser mi maestra, ser mi propio reto a vencer (lo acepto, hay posturas que me DESESPERAN no poderlas hacer correctamente), pero he ahí un par aprendizajes: perseverancia y paciencia (¡claro a 42 grados suena tan fácil!) y si, ser la mejor versión de mi misma diario.
¿Miedo? No. La verdad, HOY el miedo no es un sentimiento que tenga cabida en mi vida. He perdido mucho en analizar lo que perdí en el camino;  hoy, la verdad, no tengo ni la más mínima gana de detenerme por él. HOY estoy haciendo algo que me apasiona, que no me da miedo y que ha captado TODA mi atención. Ha logrado que me concentre en mi persona y mi ser desde adentro para transformarlo por completo (No me había puesto a pensar cuánto quería estar en forma hasta que llegué a la yoga: la tristeza me hizo bajar 6 kilos y la yoga 1. Hoy solamente será la yoga y una buena alimentación, la que haga el resto y me deje en mi tan anhelada talla 4 (pedir 2 ya sería “too much”, pero ¡quién quita y si! No hay límites ni metas inalcanzables)) y lejos del físico, sé que lo de afuera será el resultado final de una mente y espíritu feliz y fuerte… ¡Y eso es justo lo que quiero! Ser un ser humano completo y feliz en todo el estricto sentido de la palabra.

Estoy lista para esto, no me queda duda alguna.

Día 1.- “Entre más pienses las posturas, menos te salen”

 Hoy me tocó clase con Nacho (muy buena clase) y no sé porqué se me hizo ¡ETERNA! (el viernes ¡la amé! Y hoy, no bueno… ¡mátenme, por favor!) Para la posición de la "langosta", estaba, literalmente, ¡agotada! Y mi cabeza solamente me repetía: “Neta, neta, ¡estás demente! Llevas un par de semanas dentro del Bikram ¡¿Y ya quieres hacer un reto de 60 días?! ¡¿Estás loca, reina?! Apenas estás aprendiendo y ¡ya quieres irte corriendo con un reto de ese calibre! Y me lo repetía una y otra vez. A lo que opté, por no hacerle mayor caso a lo que mi necia cabeza me repetía en cada postura,( ¡gracias hoy fue la clase de la distracción! ¡Pensé en todo, me acordé de todo, extrañé todo…Estaba en todo ¡MENOS EN MI CLASE!) Ya cuando llegué a la posición del “camello”, me concentré en la postura en lugar de hacerle caso a mi “CABECITA NECIA” y continuar hacia adelante.

Terminada la clase, la verdad, me fui arrastrando todo mi cuerpo, cabeza y espíritu, a la regadera. ¡Estaba exhausta! (estoy en realidad) y ¡pensar que tenía que regresarme a la oficina! Dammit! Gran esfuerzo. Si, empecé reto personal y ¡PUEDO HACERLO! ¡He salido de peores cosas adelante y fuerte! ¡Doy 60 días de mi vida para cambiarla! ¡Claro que puedo!

Cuando venía de regreso me encontré a una compañera de la oficina y emocionada le dije que gracias a la yoga YA NO FUMO (desde el día 2 que empecé la semana introductoria, de hecho) y que este yoga tiene tantos beneficios (¡vaya! Para ser alguien que estaba flaqueando una hora antes del reto, ¡sonaba mega convencida de que esto es lo mío!) Así que bueno, terminé el día 1 y el aprendizaje es: “no vayas a la yoga con la cabeza llena de ideas, no sabes a qué hora pueden explotar”.

Mañana toca de nuevo Nacho, ¿podré, por fin, empezar a bloquear la rodilla, dejar fluir la cabeza y concentrarme?

lunes, 11 de julio de 2011

Mi reto (Bikram Yoga)

El día de ayer empezó una de las primeras partes de mi guia de supervivencia: Ir a Bikram Yoga.
Al llegar al lugar, no sabía absolutamente que esperarme.
Llegué a un cuarto, no caliente, no...Hirviendo! Podría ser el deporte oficial del infierno: 42°, 50% de humedad y 26 posturas, el reto...no salirse y hacer lo mejor que puedas cada postura.
Descubrí que tengo flexibilidad en algunas posiciones, en otras que involucran equilibrio, me caía y por mero amor propio, volví a intentarlo varias veces más. Durante muchos años de mi vida, fui equilibrada en un solo pie. Hoy... Gracias, no puedo mantener las posturas de equilibrio, porque aún y cuando tengo que poner la pierna "bloqueada como piedra", la piedra tiembla y obvio, no la aguanto. Ese es un reto: conseguir el equilibrio personal, mental y físico.
Las demás posturas fueron fluyendo mejor. Hasta que terminada la hora, llegaron los ejercicios de yoga y ahí sí, a temblar.
Las posturas no estuvieron tan mal, sin embargo, llegué a tener la respiración ahogada y entre tanto cambio de posición, lo que menos hice fue pensar, más que hacer las cosas de la mejor forma. (no pensar, en estos días suena tan BIEN!) Hasta que llegó la posición del "camello" (posición "japonesa" pasas los brazos por detrás para tomar los tobillos y ¡a estirarse!) no sé que demonios me movió pero en cuanto pude terminar la clase, me di un regaderazo y lo acepto, estaba llorando.
Salí, me encontré a la maestra de yoga y platiqué un rato con perfectas desconocidas que aplaudieron el hecho de que aguanté toda la clase y que le eché ganas. 
Ya vestida y lista para ir a comer, me sentí con una tremenda paz interior y contenta por mi reto de no haberme salido y haber aguantado las posiciones.
Llegué a la casa y bueno, entre tanta cosa, no pude dormir...entre el acelere que me dejó el yoga (por Dios, empecé a las 11 am y salí a la 1) y pensamientos de todo tipo, me fui "durmiendo" a las 12 am.
Hoy fue el día 2, me tocó en Santa Fe. El lugar muy mono, gente linda y bueno, segunda clase. Yo traía en la mente de que al menos, una postura de las de equilibrio me iba a salir, ¡error! no salieron pero eso sí, sudé con singular alegría y en algunas posturas me di cuenta que mi flexibilidad es buena (como bien diría mi hermana: el yoga refleja aquellas partes en las que somos y no somos tan buenos: queda claro que mi flexibilidad es buena pero el equilibrio, este....lo sigo intentando día a día). El "camello" y yo nos veremos mañana, hoy me venció, no sé por qué extrañas razones, pero en los próximos días, no me dejaré sofocar y haré día a día mejor la postura (bueno y las demás).
Salí, me di un regaderazo y me fui a la oficina, muy relajada. Me di cuenta de cuán relajada estaba porque hasta el tono de mi voz estaba en paz y calmado (esto nos gustaaaaa!!!); algunas personitas se pusieron medio "intensas" y no dejé que su intensidad deshiciera mi estado de paz e inclusive, hoy que hablé con unos clientes japoneses que a duras penas se les entendía, con la mayor paciencia del mundo, les expliqué lo que se iba a hacer y puse fecha para la entrega del documento (lo profesional y cumplida, nunca se me quitará).
Adolorido el cuerpo? Si...sobretodo la espalda (alta, media y baja); hoy comencé a sentir la molestia de los brazos y ¡ya! Las piernas solo por ratos, entonces...creo que hay que echarle más ganitas a las posturas que impliquen estar de pie.
Mañana es el tercer día de siete de semana de práctica antes de definir si me meto de manera definitiva o no. A como veo, el domingo ya seré un miembro más del Bikram Yoga. 
A aumentado muchísimo mi capacidad pulmonar, de flexibilidad, de querer estar en algo que me está dando un reto y que estoy más que dispuesta a darlo y que sé, que me dará todos los beneficios que hoy quiero en mi vida: buena salud en todos los aspectos de mi vida.
Cada día voy mejor! =)

Los cambios a la semana del Bikram 16/Julio/2011: 
El Primero y más impresionante: ¡YA NO FUMO! Mi cuerpo rechaza en absoluto el sabor y el olor del tabaco; ¡primer cambio confirmado!
Segundo, (y eso que me lo dijo una chica de la yoga) Aún y cuando duermas poco, descansas. ¡confirmado! Hoy me dormí con la dramática de mi beagle y aún y cuando dormí pausadamente,descansé.
Tercero, ¡piel más linda! Obvio, como todo tu cuerpo suda al máximo, te deshaces de cuánta toxina tenga. Todo está hidratadísimo...¿¿Reto "Dove"?? MY ASS!!!!, el Bikram te deja la piel más linda de pies a cabeza.
Cuarto, cuando sales de la yoga, estás en paz, relajada y en mi caso, hasta el tono de voz más tranquilo, ¡me pueden recordar todo el 10 de mayo continuamente y estoy en un mood de paz enorme! La verdad todo se me resbala. Tengo una cantidad de estrés enorme hoy en la chamba, y desde que entré al yoga, hasta relajada estoy con todo y las histerias. Dia a dia estoy mejorando mi paciencia y no dejo que nada ni nadie me ponga de malas.
Quinto, pa morirse, mi propio cuerpo pide comer más sano, nada de grasas y muchísima más agua de la habitual. ¡Bienvenida nueva dieta, nueva vida!
Sexto, en una semana, noto mi piel que está tonificándose, mi postura mejoró muchísimo, los brazos están tomando forma más torneada y bueno, el reto, evidentemente, es tener un cuerpo lindo, tonificado y siiii, lo acepto, ¡quiero el abodomen lindo! Creo que con 4 o 5 veces a la semana, lograré poco a poco cambiar mi cuerpo por fuera. ¡Por dentro, ya lo está haciendo! 
Como anéctdota, ayer me di tremendo "sentón", me caí como 3 escaleras saliendo de la yoga (piso resbaloso y yo con tennis), me levanté rápidamente y como caí aún estando con el cuerpo caliente, no lo sentí tanto. Y hoy después de mi caída, con todo y que me pegué en el coxis, ¡no me duele mucho! ¡Beneficios, beneficios!

Al tercer dia del yoga, en donde por momentos, inclusive hoy, he dicho: "Aquí la dejo"; ¡ya me inscirbí! (no hay vuelta atrás) La yoga ha cambiado mi vida radicalmente: me siento mucho más relajada, sana, feliz, fluyo con más facilidad y tengo un reto día a día: mejorar mis posturas HOY, tener paz HOY, dar todo para obtener los máximos beneficios (si, esa es una de las frases del Bikram) y si, yo soy mi mejor reto a vencer para ser mejor persona de la que soy día a día y ser mejor en mi yoga. 

Las posturas de equilibrio ayer ya logré más que el primer día que empecé y la verdad, ¡fui muy feliz! 
Hoy sábado, mi último día de una semana de prueba intensa, iré por mi dosis.

Y a partir de la siguiente semana, ya tengo el horario de mis clases, seguiré yendo a la hora de la comida de la oficina e inclusive, algunos fines de semana.
Voy por más, mucho más...