Después de mil años (bueno 7 en realidad) de no haber renovado el pasaporte, la semana pasada inicié el proceso y fue un verdadero ¡pain in the...! Resulta que como me lo habían volado en Marruecos (moreleja si vas a ese tipo de lados exóticos, no cargues toda tu documentación en la bolsa y menos, vayas a la mediana a las 12 del día, ¡salen los rateros al por mayor!) pues, el procesito para sacar de nuevo el pasaporte en México, es un via crusis.
Resulta que llevé el antigüo pasaporte (por si las dudas), mi acta de nacimiento, IFE, fotos, todo, para que a la mera hora me vinieran con: "uy...no tienes la denuncia que pusiste en Marruecos??" ¡como demonios iba a guardarla después de tantos años! Total, que la gente de la delegación de SRE (omitio cual es) me pidieron que ese mismo día de la cita que tenía para sacar el pasaporte, fuera a la delegación que me correspondia para sacar una ratificiación de denuncia por robo (excuse me? fue un delito en un país extranjero, fue hace 7 años y ningún MP por más que le haga ojitos va a querer ratificar un hecho que NO LES CONSTA!) de pasaporte y encima, tenía el tiempo cronometrado (me sentí en el juego de la Oca y el premio era: meter todo el procedimiento de renovación de pasaporte) tenia hasta las 11 am para entregar toda la documentación y si no lolograba, "lástima Margarito", tendrás que volver a empezar..."
9:15 am.- mona me notifica el clásico "uyy...no se va a poder y encima, mi documentación la aventó un gorila diciendo que tenía que ir corriendo a la delegación por el acta del MP. Les pregunté a los 3 burócratas qué delegación tenía que ir al ser yo de otra, en coro: Uy, quien sabe pero...no se te olvide el sellote grandote que te pone el MP de ratificación en el documento, sin ese...no te lo aceptamos (qué sello? qué delegación me toca? HELP!)
9:20 am.- me voy corriendo a tomar un taxi, el taxista me da dos opciones y decidimos, ¡la más lejana! Cuando vamos llegando, literal, me sentía tal india que llega a la capital!
9:40 am.- en el MP (vacío y desolado...YES! No hay gente, algo bueno!) Le explico al H. representante de la "autoridad" mi triste caso, el hombre me veía con cara de signo de interrogación y...me dice: "uy, señorita, pues este MP no le toca, le tocaba el otro (carajo!!!!), lo miré con cara de "beagle" y le dije que no fuera mala gente, que ya estaba ahí y que necesitaba ayuda urgente porque me estaban esperando en la ofna de la SRE y de pronto me dijo: pues si quiere vaya con el lic. del cúbiculo", ¿quiero? ¡claro que quiero! y tal cual me metí al cúbiculo, el señor que tenía cara de ocupado (solo la cara, porque se me hace que le quité la inspiración del solitario), le conté mi historia, le dije que esa delegación no me tocaba pero que necesitaba ayuda urgente. El sujeto solo se limitó a decir: "Suárez , déle un formato de pérdida de pasaporte". Y el H. Agente Suárez me dio el mentado formatito.
9:45 am.- llenado el formato se lo doy al sujeto y le pregunto por "el sellote" que me dijeron en la ofna de pasaportes y me sale con el: "uy, señorita va a tener que ir a la tesorería a pagarlo cuesta 8 pesos", ¡¿qué?! Y me avisa ahorita!!!, le dije que, se lo pagaba en ses momento pero que ir hasta la tesorería por 8 pesos, ¡era un poco impráctico!
9:49 am.- "Señorita, aquí tiene su acta con la ratificación (el sellote), bueno, casi beso al hombre y al Lic porque me evitaron ir a dar unas mega vueltas y porque me salió gratis. Salí corriendo de la delegación y lista para tomar el taxi de regreso.
10:00 am.- comienza el camino de regreso con un taxista Priísta (dammit! Hay que hacerle la plática para que no se sintiera)
10:30 am.- llego a la delegación con aires triunfadores, como cuando llega el último corredor que trae la antorcha olímpica. Le dí el papel a la mona que me estaba atendiendo y me vio con cara de sorpresa. Y leyó la denuncia y me dijo: "esto no fue lo que te pedimos" y le respondí (cortante) "ninguna autoridad te va a ratificar un hecho en el extranjero de hace mucho tiempo y menos que no les consta. El MP me dijo que me daba el documento SOLO por pérdida. La mona se levantó de su silla y fue a una oficina. En eso aparece ella en cía del chango que había aventado mis documentos y total, que le dijo el chango, ¿qué lo logró? obvio, que la mona se le quedó viendo con cara de: la mona la tienes enfrente y solo me limité a decirle: por eso estás encerradito en una ofna así. Total, me fui a sentar para que llamaran.
11:00 am.- Me llaman y paso con una "rubia superior de barril", me toma la foto y me viene con: Uyy...oiga, en el sistema aparece que Usted tiene más pasaportes, ¿no los traerá? Uno es del 98 y el otro del 2001. Le comenté que el del 2001 era el que me habían robado en Marruecos (ahí va la maldita historia de nuevo) y que el del 98 quien sabe donde esté. Y me contesta: es que aparecen como vigentes. (y pensé: y eso es mi culpa?! Malditos sistemas antiguos de SRE!!!) y le dije, señorita por favor, echeme la mano, mi vuelo sale la semana que viene (mentira, obvio, pero si le decía que salgo hasta octubre es capaz de no buscar nada) y necesito el pasaporte. Y me contesta, pues hableme y vemos.
12:00 pm.- Salí molesta del lugar y llegué a casa a buscar un pasaporte del 98.
13:00pm.- Me di por vencida, le marqué a la mona y solo me dijo que le hablara despues.
Jueves.- no pude ver al novio, llovió a cantaros y encima, "uy...no está su pasaporte hasta el lunes".
Después de haber tratado a la burocracia de manera tan nefasta, hoy me dieron el pasaporte y ¡ya me vi en NY!
Moraleja: no romper denuncias que lleven mil años, uno nunca sabe con que burócrata imbécil podré toparme.
lunes, 6 de septiembre de 2010
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Un angel prestado
Hoy cumple años un angelito que llegó hace 4 años y partio hace 1. La alegría que producía verlo era contagiosa, su risa iluminaba mi alma e inclusive, sus berrinches, eran los más simáticos.
Es (él sigue presente en nuestra vida) sonriente, con carácter, le encanta jugar con la pelota y correr, la pizza, mi beagle, Barney (creo que por él aprendí a imitar su voz para hacerlo reír y hoy, en mis días tediosos, lo imito para escuchar más risas), las películas de Disney y los cochecitos.
Es díficil aceptar cuando alguien tiene que partir, nunca entendemos el porqué, solo aprendemos a vivir con ello y seguir. El dolor cede para transformarse en resignación, con la cual aprendes a vivir y sacar fuerzas para seguir adelante y buscar nuevas señales de que está presente en el exterior (aunque sabes que vivirá dentro de tu corazón y memoria mientras vivas).
La memoria me ha estado jugando malas bromas, hace que por días tenga sólo un recuerdo de él y llore; hay otros días, en los que hago el esfuerzo de acordarme y no llega el recuerdo... y me frustra!!! Solo tengo claros algunos momentos: cuando llegó a este mundo, cuando le enseñé a decir patash, cuando llegaba corriendo y le daba mis peluches para jugar o veíamos la tele. No sé si con el paso del tiempo, mi memoria decida cooperar y dejar salir más recuerdos pero por hoy, son los que tengo y no sé si son pocos...mi corazón y cabeza desea tener más pero por el momento son los más vivos que tengo y creo que tengo que sonreír por tenerlos, aunque sé que por aunque la memoria falle, me queda recordar cuánto reíamos y éso me hace feliz.
Sé que la enorme luz que nos trajo, se quedó; sé que siempre estará presente en nuestras risas, momentos felices, de diversión e inclusive, de berrinche. El tenía un poquito de todos y todos tenemos un poquito de él y ese lazo nunca se romperá o se irá con el tiempo.
Prometí reír enormemente, particularmente hoy y ha sido un poco díficil hacerlo (porque fue el día complicado gracias a la burocracias (proceso engorroso para sacar pasaporte!) porque me aucerdo de él y solo lloro (mientras escribo esto, tengo de fondo el Concierto de Cello en E menor Op. 5 de Edward Elgar para tener un poco de concentración para escribir racionalmente pero la verdad, tengo los ojos ahogados en lágrimas y escribiendo desde el corazón) ¡carajo! hoy prometí no caerme y ando como imagen azotada de una Magdalena del siglo XVI, not so nice!
El día pinta que mejorará iré a comer con una amiga (quien hoy si acepto el: me urge distraerme! Estoy en proceso de secarme de tanto llorar y no quiero estar triste!!!) Así que me voy a secar las lágrimas, a levantarme y poner aunque sea a Lady Gaga (Glee o lo que sea, pero que sea lo suficientemente contagioso para ponerme a cantar como loca) y levantarme para salir.
Y de eso se trata la vida, de que aunque tengas (y pensemos) que nunca nos repondremos de las perdidas y tristezas, siempre hay que encontrar la luz, nuestra fuerza y levantarnos para seguir adelante con una actitud de que hasta el mismo mundo, tiemble.
Es (él sigue presente en nuestra vida) sonriente, con carácter, le encanta jugar con la pelota y correr, la pizza, mi beagle, Barney (creo que por él aprendí a imitar su voz para hacerlo reír y hoy, en mis días tediosos, lo imito para escuchar más risas), las películas de Disney y los cochecitos.
Es díficil aceptar cuando alguien tiene que partir, nunca entendemos el porqué, solo aprendemos a vivir con ello y seguir. El dolor cede para transformarse en resignación, con la cual aprendes a vivir y sacar fuerzas para seguir adelante y buscar nuevas señales de que está presente en el exterior (aunque sabes que vivirá dentro de tu corazón y memoria mientras vivas).
La memoria me ha estado jugando malas bromas, hace que por días tenga sólo un recuerdo de él y llore; hay otros días, en los que hago el esfuerzo de acordarme y no llega el recuerdo... y me frustra!!! Solo tengo claros algunos momentos: cuando llegó a este mundo, cuando le enseñé a decir patash, cuando llegaba corriendo y le daba mis peluches para jugar o veíamos la tele. No sé si con el paso del tiempo, mi memoria decida cooperar y dejar salir más recuerdos pero por hoy, son los que tengo y no sé si son pocos...mi corazón y cabeza desea tener más pero por el momento son los más vivos que tengo y creo que tengo que sonreír por tenerlos, aunque sé que por aunque la memoria falle, me queda recordar cuánto reíamos y éso me hace feliz.
Sé que la enorme luz que nos trajo, se quedó; sé que siempre estará presente en nuestras risas, momentos felices, de diversión e inclusive, de berrinche. El tenía un poquito de todos y todos tenemos un poquito de él y ese lazo nunca se romperá o se irá con el tiempo.
Prometí reír enormemente, particularmente hoy y ha sido un poco díficil hacerlo (porque fue el día complicado gracias a la burocracias (proceso engorroso para sacar pasaporte!) porque me aucerdo de él y solo lloro (mientras escribo esto, tengo de fondo el Concierto de Cello en E menor Op. 5 de Edward Elgar para tener un poco de concentración para escribir racionalmente pero la verdad, tengo los ojos ahogados en lágrimas y escribiendo desde el corazón) ¡carajo! hoy prometí no caerme y ando como imagen azotada de una Magdalena del siglo XVI, not so nice!
El día pinta que mejorará iré a comer con una amiga (quien hoy si acepto el: me urge distraerme! Estoy en proceso de secarme de tanto llorar y no quiero estar triste!!!) Así que me voy a secar las lágrimas, a levantarme y poner aunque sea a Lady Gaga (Glee o lo que sea, pero que sea lo suficientemente contagioso para ponerme a cantar como loca) y levantarme para salir.
Y de eso se trata la vida, de que aunque tengas (y pensemos) que nunca nos repondremos de las perdidas y tristezas, siempre hay que encontrar la luz, nuestra fuerza y levantarnos para seguir adelante con una actitud de que hasta el mismo mundo, tiemble.
lunes, 9 de agosto de 2010
Los sabores de la vida
¿Quién dice que los hombres no saben cocinar? En realidad, creo que muchos de los mejores chefs del mundo, son hombres; y uno de ellos es: mi novio.
Durante muchos años ignoré el factor de que era hacer una cena romántica hecha por el galán en cuestión, simplemente porque ninguno de mis ex´s cocinaba o de plano, quien era la "Chef" era yo.
Como en muchas cosas de esta relación, EL es quien cocina para 2 y ¡tiene EL sazón para la cocina y la relación!
Si no mal recuerdo el primer desayuno fueron unos huevos en canasta (ignoraba la mezcla y ¡es súper rica), y como postre, lo acompañó con las tapas del pan con canela y miel de abeja. ¡Súper rico! Fue la manera más romática de despertar.
Han sido muchos desayunos, comidas y cenas que hemos compartido y que, conforme pasa el tiempo, me encanta que él de repente quiera ser quien se quiera ensuciar las manos para meterse a la cocina para hacernos de comer a los dos. Cada comida es un festín al paladar y para la relación. Desde que pueden ser unas simples sincronizadas hasta una pasta sazonada con camarones y esparragos en salsa de vino blanco. Sin duda, me saqué la lotería porque este chef condimenta mi comida y mi vida.
Han sido nueve meses compartiendo comidas que hacen que por cada vez que estamos juntos, me soprenda y sea cada experiencia nueva y relajada.
Me queda claro que este atributo culinario, doy las gracias porque todo lo hace con una perfección única y lo hace con el corazón.
Curiosamente cuando mejor yo he cocinado (mmhh...él no conoce mucho lo que cocino porque él lo hace y yo dejo que se explaye a gusto!! Pero, ya habrá tiempo para ello, no me mortifica demasiado, la verdad) es cuando he estado feliz. Dejé de hacerlo hace un tiempo porque la tristeza me dominaba y no quería hacer algo que por tantos años me había hecho feliz, simplemente porque no me nacía para nada. Hoy, me dan ganas de cocinar como para un ejército (ojo, no lo deseo tanto, jajaj) y seguir degustando los sabores de la vida en cada plato de comida que como, en cada plato que hago y que mi adorado novio nos hace cada vez que compartimos un momento, que por pequeño y cotidiano que parezca, siempre es nuevo, siempre es rico y es único.
Sé que es cursi, pero ¿qué se hace cuando estás muy enamorada de un hombre único que sazona cada momento de mi vida con sus detalles no tan comunes, sus frases que me hacen reir, sus consejos que me hacen pensar (y a veces, me chocna porque tiene la boca atascada de razón) y sus besos que endulzan mis momentos más amargos y son parte de mi alimento cuando estoy con el.
El y sus sazones da algo nuevo a la vida.
Durante muchos años ignoré el factor de que era hacer una cena romántica hecha por el galán en cuestión, simplemente porque ninguno de mis ex´s cocinaba o de plano, quien era la "Chef" era yo.
Como en muchas cosas de esta relación, EL es quien cocina para 2 y ¡tiene EL sazón para la cocina y la relación!
Si no mal recuerdo el primer desayuno fueron unos huevos en canasta (ignoraba la mezcla y ¡es súper rica), y como postre, lo acompañó con las tapas del pan con canela y miel de abeja. ¡Súper rico! Fue la manera más romática de despertar.
Han sido muchos desayunos, comidas y cenas que hemos compartido y que, conforme pasa el tiempo, me encanta que él de repente quiera ser quien se quiera ensuciar las manos para meterse a la cocina para hacernos de comer a los dos. Cada comida es un festín al paladar y para la relación. Desde que pueden ser unas simples sincronizadas hasta una pasta sazonada con camarones y esparragos en salsa de vino blanco. Sin duda, me saqué la lotería porque este chef condimenta mi comida y mi vida.
Han sido nueve meses compartiendo comidas que hacen que por cada vez que estamos juntos, me soprenda y sea cada experiencia nueva y relajada.
Me queda claro que este atributo culinario, doy las gracias porque todo lo hace con una perfección única y lo hace con el corazón.
Curiosamente cuando mejor yo he cocinado (mmhh...él no conoce mucho lo que cocino porque él lo hace y yo dejo que se explaye a gusto!! Pero, ya habrá tiempo para ello, no me mortifica demasiado, la verdad) es cuando he estado feliz. Dejé de hacerlo hace un tiempo porque la tristeza me dominaba y no quería hacer algo que por tantos años me había hecho feliz, simplemente porque no me nacía para nada. Hoy, me dan ganas de cocinar como para un ejército (ojo, no lo deseo tanto, jajaj) y seguir degustando los sabores de la vida en cada plato de comida que como, en cada plato que hago y que mi adorado novio nos hace cada vez que compartimos un momento, que por pequeño y cotidiano que parezca, siempre es nuevo, siempre es rico y es único.
Sé que es cursi, pero ¿qué se hace cuando estás muy enamorada de un hombre único que sazona cada momento de mi vida con sus detalles no tan comunes, sus frases que me hacen reir, sus consejos que me hacen pensar (y a veces, me chocna porque tiene la boca atascada de razón) y sus besos que endulzan mis momentos más amargos y son parte de mi alimento cuando estoy con el.
El y sus sazones da algo nuevo a la vida.
Mudanzas laborales
Hace una semana comenzaron los cambios.
Quizás la forma por la cual me enteré no fue la más mona: el chisme. Entre dimes y diretes, me enteré que mi jefe se cambiaba de oficina ¡¿y yo?! -pensé- la verdad, no sabía que pensar, que sentir, sólo sé que estaba a punto de estar en Siberia (bueno, en realidad en otra oficina más lejos del Corporativo) y era oficial: estabamos exiliados con tal de darle gusto a un tercero.
La semana se fue lenta: entre tanto momento triste, me sentía completamente perdida, no sabía que esperar y debía de tomar una decisión que me hiciera feliz y que fuera congruente con mi forma de ser: ser leal.
Mi jefe apostó por mí cuando no tenía ni la más remota idea de lo que él hacía y durante casi 2 años, he sido leal sin pretender ser hipócrita con la gente de mi alrededor.
Y esta vez, me tocaba apostar por el cambio y así fue. Me cambié a la misma oficina que él, porque el cambio me parecía lo más lógico y el siguiente paso que debía hacer, aún y cuando el exilio significaba dejar de ver a mis amigas, dejar la costumbre de un comedor y de dos horas perdidas en la computadora, de ver puntual al novio cuando pasaba por mí a la oficina, en fin, dejar de hacer para comenzar a hacer cosas nuevas.
Hoy fue el primer día en la nueva oficina y sí, después de que según yo estaba completamente convencida, segura...me di cuenta de que NO estaba convencida, de que me aterra el cambio y de que cuando llegue, mis amigas no estaban y estoy sola en Siberia.
Hoy como nunca extrañé a mis amigas y mis rumbos, me senti perdida en una tierra nueva en la que, no tenían ni la más remota idea de cuando llegabamos y peor aún, yo no tenía lugar asignado (la tarada de la secretaria según ella todo estaba resuelto y NADA estaba hecho!!! Quedó claro, lo único resuelto es que debíamos de estar fuera de esa oficina para que le dieran la oficina otra persona, welcome to the corporate game) para lo que, mi jefe tomó una decisión sabia: las cosas no se iban a resolver y lo mejor, es que me fuera a casa.
Antes de irme, me fui a comer con un buen amigo de la oficina (quien curiosamente está en mi hoy, no muy querido lugar de exilio) y honestamente, fue una maravilla estar con alguien conocido en una tierra desconocida. Me tranquilicé y hablamos de otras cosas en vez de lo negro que veo hoy el panorama en ese lugar.
Vine a casa y literal, me dormí como oso, no quería pensar más en el lugar en donde estoy, en donde, la sensación que traigo hoy de que: había una necesidad de deshacernos como ropa vieja de nosotros y aún así, quieren tenernos con un control de asuntos, para demostrar que no todo está perdido.
En fin, hoy no fue el mejor día en el que he estado, le hablé a una de mis mejores amigas y como su buen nombre lo dice: me dio un poquito de luz en donde me siento como un ciego en donde no sabe donde está.
La nueva oficina está llena de gente que he tratado laboralmente hablando, pero que no conozco como compañeros e ignoro, si tienen algún potencial como amigos. Mi novio tuvo la oportunidad de asesorarlos hace unos años y dice que es gente pensante, simpática y buena gente. Esos puntos no los pongo en duda, simplemente ignoro que tanto podrán ser mis cuates de lunes a viernes y quieran tratarme más en ese sentido, en vez del asesor legal que los atiende en esos mismos días de la semana.
Queda claro que a mi jefe la mudanza le cayó increíblemente bien: está con su negocio que conoce desde hace muchos años, está más cerca de casa y está más cerca de todo.
Yo no sé que pensar de la mudanza: estoy más lejos de mis amigas, más lejos de casa, más complicaciones.
Queda claro, los inicios muchas veces no son lo que esperabamos pero es justo lo que necesitamos para crecer.
Quizás la forma por la cual me enteré no fue la más mona: el chisme. Entre dimes y diretes, me enteré que mi jefe se cambiaba de oficina ¡¿y yo?! -pensé- la verdad, no sabía que pensar, que sentir, sólo sé que estaba a punto de estar en Siberia (bueno, en realidad en otra oficina más lejos del Corporativo) y era oficial: estabamos exiliados con tal de darle gusto a un tercero.
La semana se fue lenta: entre tanto momento triste, me sentía completamente perdida, no sabía que esperar y debía de tomar una decisión que me hiciera feliz y que fuera congruente con mi forma de ser: ser leal.
Mi jefe apostó por mí cuando no tenía ni la más remota idea de lo que él hacía y durante casi 2 años, he sido leal sin pretender ser hipócrita con la gente de mi alrededor.
Y esta vez, me tocaba apostar por el cambio y así fue. Me cambié a la misma oficina que él, porque el cambio me parecía lo más lógico y el siguiente paso que debía hacer, aún y cuando el exilio significaba dejar de ver a mis amigas, dejar la costumbre de un comedor y de dos horas perdidas en la computadora, de ver puntual al novio cuando pasaba por mí a la oficina, en fin, dejar de hacer para comenzar a hacer cosas nuevas.
Hoy fue el primer día en la nueva oficina y sí, después de que según yo estaba completamente convencida, segura...me di cuenta de que NO estaba convencida, de que me aterra el cambio y de que cuando llegue, mis amigas no estaban y estoy sola en Siberia.
Hoy como nunca extrañé a mis amigas y mis rumbos, me senti perdida en una tierra nueva en la que, no tenían ni la más remota idea de cuando llegabamos y peor aún, yo no tenía lugar asignado (la tarada de la secretaria según ella todo estaba resuelto y NADA estaba hecho!!! Quedó claro, lo único resuelto es que debíamos de estar fuera de esa oficina para que le dieran la oficina otra persona, welcome to the corporate game) para lo que, mi jefe tomó una decisión sabia: las cosas no se iban a resolver y lo mejor, es que me fuera a casa.
Antes de irme, me fui a comer con un buen amigo de la oficina (quien curiosamente está en mi hoy, no muy querido lugar de exilio) y honestamente, fue una maravilla estar con alguien conocido en una tierra desconocida. Me tranquilicé y hablamos de otras cosas en vez de lo negro que veo hoy el panorama en ese lugar.
Vine a casa y literal, me dormí como oso, no quería pensar más en el lugar en donde estoy, en donde, la sensación que traigo hoy de que: había una necesidad de deshacernos como ropa vieja de nosotros y aún así, quieren tenernos con un control de asuntos, para demostrar que no todo está perdido.
En fin, hoy no fue el mejor día en el que he estado, le hablé a una de mis mejores amigas y como su buen nombre lo dice: me dio un poquito de luz en donde me siento como un ciego en donde no sabe donde está.
La nueva oficina está llena de gente que he tratado laboralmente hablando, pero que no conozco como compañeros e ignoro, si tienen algún potencial como amigos. Mi novio tuvo la oportunidad de asesorarlos hace unos años y dice que es gente pensante, simpática y buena gente. Esos puntos no los pongo en duda, simplemente ignoro que tanto podrán ser mis cuates de lunes a viernes y quieran tratarme más en ese sentido, en vez del asesor legal que los atiende en esos mismos días de la semana.
Queda claro que a mi jefe la mudanza le cayó increíblemente bien: está con su negocio que conoce desde hace muchos años, está más cerca de casa y está más cerca de todo.
Yo no sé que pensar de la mudanza: estoy más lejos de mis amigas, más lejos de casa, más complicaciones.
Queda claro, los inicios muchas veces no son lo que esperabamos pero es justo lo que necesitamos para crecer.
jueves, 8 de julio de 2010
Amigas con todo y la distancia
Tengo un par de amigas quienes viven lejos. Una de ellas (y quizás la más importante) es mi comadre.
Ambas las conocí en momentos distintos de mi vida, siguen presentes. Una ya se casó y me perdí ir a su boda por falta de fondos, sin embargo ella sabe que ahí estuve.
Y mi amiga de Puebla, hemos mantenido más el contacto con el paso del tiempo. Ella estuvo cuando tuve novio, cuando corté con él y estaba en muy mal, cuando tuve que resurgir de las cenizas de mi persona para volverme más fuerte y hoy que me encuentro muy bien.
¿Necesitamos tener pegado como mueganos a los amigos para saber que son incondicionales?
Irónicamente, antes pensaba que para demostrar cuánto estimas/quieres a alguien, tienes que estar así y la verdad, que mal estaba, ya que no hay cosa más importante que la libertad y darle espacios a las personas. Y es justo en esos momentos de espacios, que sabes, que aunque necesitas (y quieres) estar solo, que solo basta mandar un correo, un chat, un mensaje, para saber que ahí están tus verdaderos amigos.
Mi comadre es una persona que me dice las cosas de frente, sincera, honesta, justo como me gusta que me digan las cosas y aunque a veces, mi mentecita necia, no quiere escucharlo, me queda claro que ella siempre me hablará con la verdad.
Me han faltado muchos drinks con ella para contarle a detalle todo lo que ha pasado y supongo, que a ella le pasa algo similar; la he extrañado en los momentos críticos y buenos de mi vida y sobretodo, echar el chisme con ella para que me cuente a detalle como está y como van los preparativos de la boda.
Ambas sabemos que aún y con la distancia de por medio , nuestra amistad es sólida y que, en cualquier grito de SOS, ahí estaremos.
La forma en como conocí a la comadre fue en un modelo de naciones unidas, formamos una alianza estratégica (muy pinky y cerebro) y de ahí, pal real. Ese fin de semana, me acuerdo que las dos terminamos de antro, tomando unos cosmos (muy Sex and the city) y neteando, como si hubiera parecido que nos conocieramos de añossss... Obvio, intercambiamos correos y de esa ha sido parte de nuestra amistad. Vino después a México, conoció al ex y por algo no le latió (chale, debí de haberle hecho caso y eventualmente se lo hice) y aunque ella no le encantaba, me respetaba y seguiamos siendo amigas.
Yo estuve (aunque sea por correo) cuando se enamoró, cuando cortó, se volvió a enamorar y cuando le dieron el anillo. Hemos intentado de estar lo más cerca la una de la otra, aunque sea por estos hermosos medios alternativos.
Sé que no es lo mismo, pero al menos tratamos de que nuestra escencia pueda leerse por chat o por este tipo de blogs.
Admiro mucho su personalidad, es fuerte, sensata, linda y estúpidamente brillante. Es de esas chicas que tiene todo el paquete y que sé que va a ser muy feliz, porque sencillamente se lo merece más que nadie en este mundo.
Con todo y la distancia, no hay día en que no me encante tenerla cerca en mi vida.
Tus amigos siempre serán tu segunda familia; nunca te abandonan, siempre te dicen lo que piensan, acuden a tí en los momentos buenos y malos y cuando más feliz te ven, adoran a la otra persona por el simple hecho de lo que hacen por tí.
Ambas las conocí en momentos distintos de mi vida, siguen presentes. Una ya se casó y me perdí ir a su boda por falta de fondos, sin embargo ella sabe que ahí estuve.
Y mi amiga de Puebla, hemos mantenido más el contacto con el paso del tiempo. Ella estuvo cuando tuve novio, cuando corté con él y estaba en muy mal, cuando tuve que resurgir de las cenizas de mi persona para volverme más fuerte y hoy que me encuentro muy bien.
¿Necesitamos tener pegado como mueganos a los amigos para saber que son incondicionales?
Irónicamente, antes pensaba que para demostrar cuánto estimas/quieres a alguien, tienes que estar así y la verdad, que mal estaba, ya que no hay cosa más importante que la libertad y darle espacios a las personas. Y es justo en esos momentos de espacios, que sabes, que aunque necesitas (y quieres) estar solo, que solo basta mandar un correo, un chat, un mensaje, para saber que ahí están tus verdaderos amigos.
Mi comadre es una persona que me dice las cosas de frente, sincera, honesta, justo como me gusta que me digan las cosas y aunque a veces, mi mentecita necia, no quiere escucharlo, me queda claro que ella siempre me hablará con la verdad.
Me han faltado muchos drinks con ella para contarle a detalle todo lo que ha pasado y supongo, que a ella le pasa algo similar; la he extrañado en los momentos críticos y buenos de mi vida y sobretodo, echar el chisme con ella para que me cuente a detalle como está y como van los preparativos de la boda.
Ambas sabemos que aún y con la distancia de por medio , nuestra amistad es sólida y que, en cualquier grito de SOS, ahí estaremos.
La forma en como conocí a la comadre fue en un modelo de naciones unidas, formamos una alianza estratégica (muy pinky y cerebro) y de ahí, pal real. Ese fin de semana, me acuerdo que las dos terminamos de antro, tomando unos cosmos (muy Sex and the city) y neteando, como si hubiera parecido que nos conocieramos de añossss... Obvio, intercambiamos correos y de esa ha sido parte de nuestra amistad. Vino después a México, conoció al ex y por algo no le latió (chale, debí de haberle hecho caso y eventualmente se lo hice) y aunque ella no le encantaba, me respetaba y seguiamos siendo amigas.
Yo estuve (aunque sea por correo) cuando se enamoró, cuando cortó, se volvió a enamorar y cuando le dieron el anillo. Hemos intentado de estar lo más cerca la una de la otra, aunque sea por estos hermosos medios alternativos.
Sé que no es lo mismo, pero al menos tratamos de que nuestra escencia pueda leerse por chat o por este tipo de blogs.
Admiro mucho su personalidad, es fuerte, sensata, linda y estúpidamente brillante. Es de esas chicas que tiene todo el paquete y que sé que va a ser muy feliz, porque sencillamente se lo merece más que nadie en este mundo.
Con todo y la distancia, no hay día en que no me encante tenerla cerca en mi vida.
Tus amigos siempre serán tu segunda familia; nunca te abandonan, siempre te dicen lo que piensan, acuden a tí en los momentos buenos y malos y cuando más feliz te ven, adoran a la otra persona por el simple hecho de lo que hacen por tí.
martes, 6 de julio de 2010
Errores de oficina
Tendrá casi dos años que estoy trabajando en dicha oficina. Todos son perfeccionistas, buenas gentes por momentos y que, te podrían echar la mano "sólo sí les caes bien".
Yo siempre me he considerado "fuera del molde", nunca he encajado con la gente popular y me siento más a gusto con la gente quien no hace alarde de su inteligencia, me gusta la gente auténtica y quien no es pretenciosa en ningún sentido.
Los errores desafortunadamente son mal vistos y si los cometes, te ven con cara de: "pobre $#% debería de estar en otro lado", y como gracias a mi terapia (creo que he hablado demasiadas maravillas de eso) me vale y acepto mis errores, trabajo día a día para ser mejor aprendiendo.
Total, hoy cometí un error, que pensé estúpidamente que le tocaba a otra persona (he de aclarar que dicha persona ya tuvo algún incidente conmigo, su secretaria favorita hizo tremendo chisme de una broma tonta que le hice y que ella, encima me faltó al respeto. Antes el sujeto me daba el saludo...hoy, hasta me voltea la cara. Bah! tonterías). Total, que supuse que no me tocaba ver el tema y ¡cuál fue mi sorpresa que sí! Obvio, me di cuenta cuando el sujeto ya estaba haciendo el mitote (con mi jefe incluído en el correo). Por lo que, dignamente, acepté mi error y le hice el correo aceptando dicho incidente.
Por lo que me he dado cuenta, hay lugares en que no caben los errores profesionales, ¿es eso sano? Obvio no, la perfección no existe y menos, en materia laboral.
Aún cuando tengamos la creencia de que sepamos todo, siempre podemos aprender algo nuevo de la gente que nos rodea, e inclusive, la que solo tratamos una sola vez.
No seré perfecta y cometeré muchos errores, pero me queda claro que soy alguien quien le gusta aprender y le echa ganas a todo lo que emprendo.
El aprendizaje de hoy es que debo de comprender que ellos cuentan los errores ajenos, más no los propios y como por ahí dicen: la vara con la que midas, será la vara con la que serás medido. Así que...si la justicia divina decide operar algún día, yo me dedicaré a ser más consistente y por fin, entendí que el equipo solo es para algunos y que no todos somos parte de él.
Yo siempre me he considerado "fuera del molde", nunca he encajado con la gente popular y me siento más a gusto con la gente quien no hace alarde de su inteligencia, me gusta la gente auténtica y quien no es pretenciosa en ningún sentido.
Los errores desafortunadamente son mal vistos y si los cometes, te ven con cara de: "pobre $#% debería de estar en otro lado", y como gracias a mi terapia (creo que he hablado demasiadas maravillas de eso) me vale y acepto mis errores, trabajo día a día para ser mejor aprendiendo.
Total, hoy cometí un error, que pensé estúpidamente que le tocaba a otra persona (he de aclarar que dicha persona ya tuvo algún incidente conmigo, su secretaria favorita hizo tremendo chisme de una broma tonta que le hice y que ella, encima me faltó al respeto. Antes el sujeto me daba el saludo...hoy, hasta me voltea la cara. Bah! tonterías). Total, que supuse que no me tocaba ver el tema y ¡cuál fue mi sorpresa que sí! Obvio, me di cuenta cuando el sujeto ya estaba haciendo el mitote (con mi jefe incluído en el correo). Por lo que, dignamente, acepté mi error y le hice el correo aceptando dicho incidente.
Por lo que me he dado cuenta, hay lugares en que no caben los errores profesionales, ¿es eso sano? Obvio no, la perfección no existe y menos, en materia laboral.
Aún cuando tengamos la creencia de que sepamos todo, siempre podemos aprender algo nuevo de la gente que nos rodea, e inclusive, la que solo tratamos una sola vez.
No seré perfecta y cometeré muchos errores, pero me queda claro que soy alguien quien le gusta aprender y le echa ganas a todo lo que emprendo.
El aprendizaje de hoy es que debo de comprender que ellos cuentan los errores ajenos, más no los propios y como por ahí dicen: la vara con la que midas, será la vara con la que serás medido. Así que...si la justicia divina decide operar algún día, yo me dedicaré a ser más consistente y por fin, entendí que el equipo solo es para algunos y que no todos somos parte de él.
la culpa la tiene el corazón
Ayer después de una larga discusión, la cual termine de manera abrupta por el comentario de: yo no voy porque no es el momento. -obvio no lo dijo así, fue más específica la razón y que no pretendo ponerla aquí- me sentí super mal porque quería dar una sorepresa bonita y me salió el tiro por la culata, ya que no tome en consideración el entorno externo en el que está. No se si sentirme mal porque no lo esuche clarambrte, triste porque aún y cuando la sorpresa le gustó, en sus palabras siempre estaban acompañadas de un PERO, el cual se me clavaba en la cabeza y corazón.
¿hay que dar detalles útiles para la otra persona? ¿hay detalles mejores que otros? A mi me queda claro, que los detalles que doy, a veces, no son muy comunes pero son de corazón y no espero que me los den de regreso o de forma similar, simplemente, lo doy porque me hace feliz.
Pero por lo que ayer me di cuenta, sólo genere presión y disgusto.
Y la verdad, no se que pensar o sentir. Por sus reacciones pienso que debo de consultar absolutamente todo lo que quiero hacer, regalar y sorprenderlo y yo simplemente, no soy así.
Limitar el corazón? Es sano? Yo sigo desifrando la forma en cómo hacer que no me duela cuando alguien, ya sea mi familia, amigos o novio, me dan desaire. Ya poco a poco, duele menos y tengo que entender que muchas veces lo que doy de mi, pocas veces no será lo idóneo para los otros. Lo que me queda claro, es que no puedo editar esta parte de mi: el ser generosa. Simplemente, aún y cuando un montón de veces, me han rechazado, eso no implica que me dé por vencida o modifique esta parte de mi, así soy y me gusta ser así. Sólo que ayer, me empezó a generar dudas por todo lo que me decían, repito, en vez de dar alegría sólo genere preocupación, molestia y presión. Y eso, fue lo que hoy me tiene escribiendo esto.
¿acaso los de mi especie tenemos que venir con un instructivo de uso y de lo que somos capaces de dar y hacer por los demás? ¿somos la excepción de la regla en un mundo en donde los detalles son cada vez menores e inecesarios en una sociedad materialista? ¿hay un monto máximo para dar tb regalo? ¿en una pareja es válido ese tipo de regalos? La verdad, si soy la excepción en un mundo así y me gusta. Quizás tenga que adaptarme un poco a limitar los detalles monetarios, pero me queda claro, que a mi me gusta darlo y que, no son de diario. Son de momentos en que creo que puedo sacar una sonrisa y que se, que mucha gente se puede aprovechar de eso, pero aunque eso pase, a mi me queda claro, que al menos a mi, me hace feliz y conozco a la gente quien podría aprovecharse. Y ellos, obvio, no conocen esa parte de mi.
Así que bueno, soy una especie rara que tendré que dar un instructivo para saber que esperarse y que, aunque no soy de alto mantenimiento que quiere detalles siempre, también quiere detallitos que sean del corazón.
A final de cuentas, quien tiene la culpa de hacerme así, es el corazón. Así que, para aquellos que no entiendan a mi especie, sólo dejense querer. Quizá podamos contagiar a más personas para ser menos herméticos y más amorosos. Y sino podemos, al menos, no nos limiten ni se aprovechen. Somos una especie rara y que sólo buscamos dar amor.
¿hay que dar detalles útiles para la otra persona? ¿hay detalles mejores que otros? A mi me queda claro, que los detalles que doy, a veces, no son muy comunes pero son de corazón y no espero que me los den de regreso o de forma similar, simplemente, lo doy porque me hace feliz.
Pero por lo que ayer me di cuenta, sólo genere presión y disgusto.
Y la verdad, no se que pensar o sentir. Por sus reacciones pienso que debo de consultar absolutamente todo lo que quiero hacer, regalar y sorprenderlo y yo simplemente, no soy así.
Limitar el corazón? Es sano? Yo sigo desifrando la forma en cómo hacer que no me duela cuando alguien, ya sea mi familia, amigos o novio, me dan desaire. Ya poco a poco, duele menos y tengo que entender que muchas veces lo que doy de mi, pocas veces no será lo idóneo para los otros. Lo que me queda claro, es que no puedo editar esta parte de mi: el ser generosa. Simplemente, aún y cuando un montón de veces, me han rechazado, eso no implica que me dé por vencida o modifique esta parte de mi, así soy y me gusta ser así. Sólo que ayer, me empezó a generar dudas por todo lo que me decían, repito, en vez de dar alegría sólo genere preocupación, molestia y presión. Y eso, fue lo que hoy me tiene escribiendo esto.
¿acaso los de mi especie tenemos que venir con un instructivo de uso y de lo que somos capaces de dar y hacer por los demás? ¿somos la excepción de la regla en un mundo en donde los detalles son cada vez menores e inecesarios en una sociedad materialista? ¿hay un monto máximo para dar tb regalo? ¿en una pareja es válido ese tipo de regalos? La verdad, si soy la excepción en un mundo así y me gusta. Quizás tenga que adaptarme un poco a limitar los detalles monetarios, pero me queda claro, que a mi me gusta darlo y que, no son de diario. Son de momentos en que creo que puedo sacar una sonrisa y que se, que mucha gente se puede aprovechar de eso, pero aunque eso pase, a mi me queda claro, que al menos a mi, me hace feliz y conozco a la gente quien podría aprovecharse. Y ellos, obvio, no conocen esa parte de mi.
Así que bueno, soy una especie rara que tendré que dar un instructivo para saber que esperarse y que, aunque no soy de alto mantenimiento que quiere detalles siempre, también quiere detallitos que sean del corazón.
A final de cuentas, quien tiene la culpa de hacerme así, es el corazón. Así que, para aquellos que no entiendan a mi especie, sólo dejense querer. Quizá podamos contagiar a más personas para ser menos herméticos y más amorosos. Y sino podemos, al menos, no nos limiten ni se aprovechen. Somos una especie rara y que sólo buscamos dar amor.
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