lunes, 9 de agosto de 2010

Los sabores de la vida

¿Quién dice que los hombres no saben cocinar? En realidad, creo que muchos de los mejores chefs del mundo, son hombres; y uno de ellos es: mi novio.
Durante muchos años ignoré el factor de que era hacer una cena romántica hecha por el galán en cuestión, simplemente porque ninguno de mis ex´s cocinaba o de plano, quien era la "Chef" era yo.
Como en muchas cosas de esta relación, EL es quien cocina para 2 y ¡tiene EL sazón para la cocina y la relación!
Si no mal recuerdo el primer desayuno fueron unos huevos en canasta (ignoraba la mezcla y ¡es súper rica), y como postre, lo acompañó con las tapas del pan con canela y miel de abeja. ¡Súper rico! Fue la manera más romática de despertar.

Han sido muchos desayunos, comidas y cenas que hemos compartido y que, conforme pasa el tiempo, me encanta que él de repente quiera ser quien se quiera ensuciar las manos para meterse a la cocina para hacernos de comer a los dos. Cada comida es un festín al paladar y para la relación. Desde que pueden ser unas simples sincronizadas hasta una pasta sazonada con camarones y esparragos en salsa de vino blanco. Sin duda, me saqué la lotería porque este chef condimenta mi comida y mi vida.

Han sido nueve meses compartiendo comidas que hacen que por cada vez que estamos juntos, me soprenda y sea cada experiencia nueva y relajada.
Me queda claro que este atributo culinario, doy las gracias porque todo lo hace con una perfección única y lo hace con el corazón.

Curiosamente cuando mejor yo he cocinado (mmhh...él no conoce mucho lo que cocino porque él lo hace y yo dejo que se explaye a gusto!! Pero, ya habrá tiempo para ello, no me mortifica demasiado, la verdad) es cuando he estado feliz. Dejé de hacerlo hace un tiempo porque la tristeza me dominaba y no quería hacer algo que por tantos años me había hecho feliz, simplemente porque no me nacía para nada. Hoy, me dan ganas de cocinar como para un ejército (ojo, no lo deseo tanto, jajaj) y seguir degustando los sabores de la vida en cada plato de comida que como, en cada plato que hago y que mi adorado novio nos hace cada vez que compartimos un momento, que por pequeño y cotidiano que parezca, siempre es nuevo, siempre es rico y es único.

Sé que es cursi, pero ¿qué se hace cuando estás muy enamorada de un hombre único que sazona cada momento de mi vida con sus detalles no tan comunes, sus frases que me hacen reir, sus consejos que me hacen pensar (y a veces, me chocna porque tiene la boca atascada de razón) y sus besos que endulzan mis momentos más amargos y son parte de mi alimento cuando estoy con el.

El y sus sazones da algo nuevo a la vida.

Mudanzas laborales

Hace una semana comenzaron los cambios. 
Quizás la forma por la cual me enteré no fue la más mona: el chisme. Entre dimes y diretes, me enteré que mi jefe se cambiaba de oficina ¡¿y yo?! -pensé- la verdad, no sabía que pensar, que sentir, sólo sé que estaba a punto de estar en Siberia (bueno, en realidad en otra oficina más lejos del Corporativo) y era oficial: estabamos exiliados con tal de darle gusto a un tercero.

La semana se fue lenta: entre tanto momento triste, me sentía completamente perdida, no sabía que esperar y debía de tomar una decisión que me hiciera feliz y que fuera congruente con mi forma de ser: ser leal.
Mi jefe apostó por mí cuando no tenía ni la más remota idea de lo que él hacía y durante casi 2 años, he sido leal sin pretender ser hipócrita con la gente de mi alrededor.
Y esta vez, me tocaba apostar por el cambio y así fue. Me cambié a la misma oficina que él, porque el cambio me parecía lo más lógico y el siguiente paso que debía hacer, aún y cuando el exilio significaba dejar de ver a mis amigas, dejar la costumbre de un comedor y de dos horas perdidas en la computadora, de ver puntual al novio cuando pasaba por mí a la oficina, en fin, dejar de hacer para comenzar a hacer cosas nuevas.

Hoy fue el primer día en la nueva oficina y sí, después de que según yo estaba completamente convencida, segura...me di cuenta de que NO estaba convencida, de que me aterra el cambio y de que cuando llegue, mis amigas no estaban y estoy sola en Siberia.
Hoy como nunca extrañé a mis amigas y mis rumbos, me senti perdida en una tierra nueva en la que, no tenían ni la más remota idea de cuando llegabamos y peor aún, yo no tenía lugar asignado (la tarada de la secretaria según ella todo estaba resuelto y NADA estaba hecho!!! Quedó claro, lo único resuelto es que debíamos de estar fuera de esa oficina para que le dieran la oficina otra persona, welcome to the corporate game) para lo que, mi jefe tomó una decisión sabia: las cosas no se iban a resolver y lo mejor, es que me fuera a casa.

Antes de irme, me fui a comer con un buen amigo de la oficina (quien curiosamente está en mi hoy, no muy querido lugar de exilio) y honestamente, fue una maravilla estar con alguien conocido en una tierra desconocida. Me tranquilicé y hablamos de otras cosas en vez de lo negro que veo hoy el panorama en ese lugar. 
Vine a casa y literal, me dormí como oso, no quería pensar más en el lugar en donde estoy, en donde, la sensación que traigo hoy de que: había una necesidad de deshacernos como ropa vieja de nosotros y aún así, quieren tenernos con un control de asuntos, para demostrar que no todo está perdido.
En fin, hoy no fue el mejor día en el que he estado, le hablé a una de mis mejores amigas y como su buen nombre lo dice: me dio un poquito de luz en donde me siento como un ciego en donde no sabe donde está.

La nueva oficina está llena de gente que he tratado laboralmente hablando, pero que no conozco como compañeros e ignoro, si tienen algún potencial como amigos. Mi novio tuvo la oportunidad de asesorarlos hace unos años y dice que es gente pensante, simpática y buena gente. Esos puntos no los pongo en duda, simplemente ignoro que tanto podrán ser mis cuates de lunes a viernes y quieran tratarme más en ese sentido, en vez del asesor legal que los atiende en esos mismos días de la semana.
Queda claro que a mi jefe la mudanza le cayó increíblemente bien: está con su negocio que conoce desde hace muchos años, está más cerca de casa y está más cerca de todo.
Yo no sé que pensar de la mudanza: estoy más lejos de mis amigas, más lejos de casa, más complicaciones.

Queda claro, los inicios muchas veces no son lo que esperabamos pero es justo lo que necesitamos para crecer.

jueves, 8 de julio de 2010

Amigas con todo y la distancia

Tengo un par de amigas quienes viven lejos. Una de ellas (y quizás la más importante) es mi comadre.

Ambas las conocí en momentos distintos de mi vida, siguen presentes. Una ya se casó y me perdí ir a su boda por falta de fondos, sin embargo ella sabe que ahí estuve.
Y mi amiga de Puebla, hemos mantenido más el contacto con el paso del tiempo. Ella estuvo cuando tuve novio, cuando corté con él y estaba en muy mal, cuando tuve que resurgir de las cenizas de mi persona para volverme más fuerte y hoy que me encuentro muy bien.
¿Necesitamos tener pegado como mueganos a los amigos para saber que son incondicionales?
Irónicamente, antes pensaba que para demostrar cuánto estimas/quieres a alguien, tienes que estar así y la verdad, que mal estaba, ya que no hay cosa más importante que la libertad y darle espacios a las personas. Y es justo en esos momentos de espacios, que sabes, que aunque necesitas (y quieres) estar solo, que solo basta mandar un correo, un chat, un mensaje, para saber que ahí están tus verdaderos amigos.
Mi comadre es una persona que me dice las cosas de frente, sincera, honesta, justo como me gusta que me digan las cosas y aunque a veces, mi mentecita necia, no quiere escucharlo, me queda claro que ella siempre me hablará con la verdad.
Me han faltado muchos drinks con ella para contarle a detalle todo lo que ha pasado y supongo, que a ella le pasa algo similar; la he extrañado en los momentos críticos y buenos de mi vida y sobretodo, echar el chisme con ella para que me cuente a detalle como está y como van los preparativos de la boda.
Ambas sabemos que aún y con la distancia de por medio , nuestra amistad es sólida y que, en cualquier grito de SOS, ahí estaremos.

La forma en como conocí a la comadre fue en un modelo de naciones unidas, formamos una alianza estratégica (muy pinky y cerebro) y de ahí, pal real. Ese fin de semana, me acuerdo que las dos terminamos de antro, tomando unos cosmos (muy Sex and the city) y neteando, como si hubiera parecido que nos conocieramos de añossss... Obvio, intercambiamos correos y de esa ha sido parte de nuestra amistad. Vino después a México, conoció al ex y por algo no le latió (chale, debí de haberle hecho caso y eventualmente se lo hice) y aunque ella no le encantaba, me respetaba y seguiamos siendo amigas.
Yo estuve (aunque sea por correo) cuando se enamoró, cuando cortó, se volvió a enamorar y cuando le dieron el anillo. Hemos intentado de estar lo más cerca la una de la otra, aunque sea por estos hermosos medios alternativos.
Sé que no es lo mismo, pero al menos tratamos de que nuestra escencia pueda leerse por chat o por este tipo de blogs.
Admiro mucho su personalidad, es fuerte, sensata, linda y estúpidamente brillante. Es de esas chicas que tiene todo el paquete y que sé que va a ser muy feliz, porque sencillamente se lo merece más que nadie en este mundo.
Con todo y la distancia, no hay día en que no me encante tenerla cerca en mi vida.

Tus amigos siempre serán tu segunda familia; nunca te abandonan, siempre te dicen lo que piensan, acuden a tí en los momentos buenos y malos y cuando más feliz te ven, adoran a la otra persona por el simple hecho de lo que hacen por tí.

martes, 6 de julio de 2010

Errores de oficina

Tendrá casi dos años que estoy  trabajando en dicha oficina. Todos son perfeccionistas, buenas gentes por momentos y que, te podrían echar la mano "sólo sí les caes bien".
Yo siempre me he considerado "fuera del molde", nunca he encajado con la gente popular y me siento más a gusto con la gente quien no hace alarde de su inteligencia, me gusta la gente auténtica y quien no es pretenciosa en ningún sentido.

Los errores desafortunadamente son mal vistos y si los cometes, te ven con cara de: "pobre $#% debería de estar en otro lado", y como gracias a mi terapia (creo que he hablado demasiadas maravillas de eso) me vale y  acepto mis errores, trabajo día a día para ser mejor aprendiendo.

Total, hoy cometí un error, que pensé estúpidamente que le tocaba a otra persona (he de aclarar que dicha persona ya tuvo algún incidente conmigo, su secretaria favorita hizo tremendo chisme de una broma tonta que le hice y que ella, encima me faltó al respeto. Antes el sujeto me daba el saludo...hoy, hasta me voltea la cara. Bah! tonterías). Total, que supuse que no me tocaba ver el tema y ¡cuál fue mi sorpresa que sí! Obvio, me di cuenta cuando el sujeto ya estaba haciendo el mitote (con mi jefe incluído en el correo). Por lo que, dignamente, acepté mi error y le hice el correo aceptando dicho incidente.
Por lo que me he dado cuenta, hay lugares en que no caben los errores profesionales, ¿es eso sano? Obvio no, la perfección no existe y menos, en materia laboral.
Aún cuando tengamos la creencia de que sepamos todo, siempre podemos aprender algo nuevo de la gente que nos rodea, e inclusive, la que solo tratamos una sola vez.

No seré perfecta y cometeré muchos errores, pero me queda claro que soy alguien quien le gusta aprender y le echa ganas a todo lo que emprendo.
El aprendizaje de hoy es que debo de comprender que ellos cuentan los errores ajenos, más no los propios y como por ahí dicen: la vara con la que midas, será la vara con la que serás medido. Así que...si la justicia divina decide operar algún día, yo me dedicaré a ser más consistente y por fin, entendí que el equipo solo es para algunos y que no todos somos parte de él.

la culpa la tiene el corazón

Ayer después de una larga discusión, la cual termine de manera abrupta por el comentario de: yo no voy porque no es el momento. -obvio no lo dijo así, fue más específica la razón y que no pretendo ponerla aquí- me sentí super mal porque quería dar una sorepresa bonita y me salió el tiro por la culata, ya que no tome en consideración el entorno externo en el que está. No se si sentirme mal porque no lo esuche clarambrte, triste porque aún y cuando la sorpresa le gustó, en sus palabras siempre estaban acompañadas de un PERO, el cual se me clavaba en la cabeza y corazón.

¿hay que dar detalles útiles para la otra persona? ¿hay detalles mejores que otros? A mi me queda claro, que los detalles que doy, a veces, no son muy comunes pero son de corazón y no espero que me los den de regreso o de forma similar, simplemente, lo doy porque me hace feliz.
Pero por lo que ayer me di cuenta, sólo genere presión y disgusto.

Y la verdad, no se que pensar o sentir. Por sus reacciones pienso que debo de consultar absolutamente todo lo que quiero hacer, regalar y sorprenderlo y yo simplemente, no soy así.

Limitar el corazón? Es sano? Yo sigo desifrando la forma en cómo hacer que no me duela cuando alguien, ya sea mi familia, amigos o novio, me dan desaire. Ya poco a poco, duele menos y tengo que entender que muchas veces lo que doy de mi, pocas veces no será lo idóneo para los otros. Lo que me queda claro, es que no puedo editar esta parte de mi: el ser generosa. Simplemente, aún y cuando un montón de veces, me han rechazado, eso no implica que me dé por vencida o modifique esta parte de mi, así soy y me gusta ser así. Sólo que ayer, me empezó a generar dudas por todo lo que me decían, repito, en vez de dar alegría sólo genere preocupación, molestia y presión. Y eso, fue lo que hoy me tiene escribiendo esto.

¿acaso los de mi especie tenemos que venir con un instructivo de uso y de lo que somos capaces de dar y hacer por los demás? ¿somos la excepción de la regla en un mundo en donde los detalles son cada vez menores e inecesarios en una sociedad materialista? ¿hay un monto máximo para dar tb regalo? ¿en una pareja es válido ese tipo de regalos? La verdad, si soy la excepción en un mundo así y me gusta. Quizás tenga que adaptarme un poco a limitar los detalles monetarios, pero me queda claro, que a mi me gusta darlo y que, no son de diario. Son de momentos en que creo que puedo sacar una sonrisa y que se, que mucha gente se puede aprovechar de eso, pero aunque eso pase, a mi me queda claro, que al menos a mi, me hace feliz y conozco a la gente quien podría aprovecharse. Y ellos, obvio, no conocen esa parte de mi.

Así que bueno, soy una especie rara que tendré que dar un instructivo para saber que esperarse y que, aunque no soy de alto mantenimiento que quiere detalles siempre, también quiere detallitos que sean del corazón.

A final de cuentas, quien tiene la culpa de hacerme así, es el corazón. Así que, para aquellos que no entiendan a mi especie, sólo dejense querer. Quizá podamos contagiar a más personas para ser menos herméticos y más amorosos. Y sino podemos, al menos, no nos limiten ni se aprovechen. Somos una especie rara y que sólo buscamos dar amor.

lunes, 5 de julio de 2010

Carta a una desconocida

"Estimada Desconocida,
Como bien menciona esta carta, no tengo ni la más remota idea de quién seas, pero pareciera que te conozco por lo que he escuchado de tí.
Perteneces a un pasado ajeno que por decisión mía, decidió que estuvieras en mi presente por más de 90 días.
Insisto, fui yo quien decidió hacerme tu "enemiga" y aborrecer absolutamente todo lo que escuché de tí.

Inaudito me pareció el día que apareciste en mi cama, en mis sueños y en mi vida. ¿Por qué decidí volverte algo tangible, si ni siquiera te conozco?
Sé que también me conoces por algún comentario ajeno o por algunas fotos sé que te llegaron. Ignoro si hiciste lo mismo que hice yo contigo, te arrastré por toda la ciudad y encima, hice pedazos tu imagen con mis conocidos. 
Conocí un pasado que hoy, ignoro si eres como fuiste: una persona berrinchuda, testaruda, poco flexible, complicada y con muchos problemas emocionales que no supiste resolver y que en ese inter, pudiste haberte llevado a mucha gente "entre las patas".
No quiero decirte que entiendo lo que fuiste, porque ambas somos de natualeza un poco distinta, aunque por momentos entendí tu historia pasada.

Me queda claro que tú hoy vives una realidad distinta a la que vivías en el pasado, ignoro si antes eras infeliz y que hoy seas la mujer más feliz del mundo. Ignoro muchas cosas de tí, pero no sabes cuánto odié saber de ti, tus historias que viviste y saber que de alguna forma, pudiste haber transformado a alguien quien hoy está conmigo.
No pretendo hacer una carta más extensa para que sepas cuánto te detesté, desee que pagaras tus errores ni tampoco es una redención de mis errores y ofrecer una disculpa. Lo que hice fue con la conciencia y que hoy me doy cuenta que mal gasté mi tiempo hablando de tí.
Solo quiero que sepas que todo lo que hice fue por error de conocimiento, por miedo, por inseguridad y que hoy, que sé en muchos sentidos quien soy, me queda claro que somos dos personas distintas, con intereses distintos y que, somos complicadas en nuestras escencias. Que en su momento, tu adoraste (quiero suponerlo) al hombre a quien yo hoy amo y que eso, justamente es lo que tenemos en común: EL.
Asi que estimada desconocida, con esta carta me despido para ya no tenerte en mi vida, en la que yo te hice parte y que hoy, no me interesa que formes parte.
Tú seguiste adelante y yo, mi estimada desconocida, haré lo mismo...."

La Librana y La Cabra

Por muchos años a mi eso de la astrología y ondas de energía me han gustado mucho. A veces, veía el horóscopo y atinaba...otras, francamente ni como echarles la mano, ¡estaban pal perro!
Creo que fue a los quince años (o menos) que a mi hermana le regalaron un diario, en donde antes de las hojas para que relataras tu vida, había un "breviario cultural de cada uno de los signos zodicales y como a mi hermana nunca le vi interés, se lo pedí.
La descripción de libra: indecisa -si lo soy, en  rebajas me cuesta mucho soltar, me tardo en decidir y y pensar mil veces si es bueno comprarlo o no, creo que si lo soy-, armónica, -mhh... Me gusta el entorno armonioso, aunque no siempre se puede hacer-, amorosa, -la neta, si... Esta considerado ¿¿¿el ser cursi??- e idealista -aceptó que lo era, aunque la terapia me ha tenido que poner los pies en la tierra- y no me acuerdo que tanta cosa más.

Cuando ya comencé a tener galán, me dispuse a checar la  la compatibilidad astrológica entre esta librana y el susodicho en cuestión y los autores no se ponían de acuerdo, todos discrepaban; decían que mi pareja ideal era "x" y resulta que ese "x" no era un patán, si no lo que le seguía. Y cuando salía con "y", resultaba que también era mi "pareja ideal" pero la verdad, es que el sujeto no me llamaba nada la atención.


Con el paso del tiempo, y la aparición del internet, en el rato de ocio, aplicaba checar dichos sitios, y ver como uno discrepaba del otro, como según en algunos lados aprecía que el "Mr. X era el idóneo y en otro sitio decía que: "Gracias por intentarlo; y era divertido.
Después de todos los años que llevo en este planeta, ¿será cierto que la astrologíá es un factor determinante para la compatibilidad de pareja? ¿de ella depende la atracción, ¿dan indicios?

Acepto que ese tipo de cosas me gustan mucho, pero tampoco sé muchísimo, digamos que lo básico que he leído de información de mi signo, el loco de mi ascendente (que es escorpión y que curiosamente choco asqueroso con ellos y creo, que la gente quien conozco permanecen como conocidos pero ninguno amigo cercano) y cuál en teoría sería mi "pareja ideal"

No quiero decir que he andado con todos los signos del zodiaco (porque no es cierto), pero las personas más trascendentes que han sido en mi vida, no son del mismo signo, no se han repetido los signos y no tienen nada en la vida que ver entre uno y otro.

Hoy estoy con una cabra y para una líbrana como yo, ha resultado fascinante descubrirlo.
Es muy aterrizado, de cabeza fría, creo impulsivo, con don de líder, platicador, simpático y brillante. Como novio, es tranquilo, simpático, te sabe consentir, con buen sentido del humor pero... No es el típico romántico y detallista. Es de momentos. Y las sorpresas, igual son por momentos que le gustan; le gusta tener todo ordenado (o dentro de su desmadre saber que así permanece) y obvio, obvio...le encantan las cosas complicadas (y por ratos, hasta él mismo lo es...en muchas ocasiones, puedo nominarlo como: "Y el mejor azotador del año), aunque tiene un corazón del tamaño del mundo.

¿Qué pasa con cuando ve que la librana es impulsiva en sus detalles, regalos e inclusive, cuando discuten? Simplemente la cabra no tiene ni la más remota idea de qué esperarse de ella. Es en esos momentos que hasta he detonado cierta molestia en su rostro. (Esteee... También tengo mis ratos complicados!!! Muy, en realidad). No es explosivo PERO cuando algo lo tiene hasta el gorro y es algo que no puede controlar, si se enoja y algo.
¿Qué es lo que no entiende la librana de la cabra? A veces es tan negativo, frío y analítico, que le puede dar miedo que su corazón sea de la misma naturaleza. La librana alguna vez pensó que ella racionalizaba todo...PUES NO, fue hasta que una cabra llegó a su vida, que vió que todo podía ser más analizado de lo que ella pensaba.

Sin embargo, en los momentos felices, la librana ríe mucho con él, le da ataques de besos y él los acepta gustosamente, como si fuera un pastel de chocolate. Se consienten mutuamente y los detalles, aunque la librana otorga muchas veces, los comunes; el capricorniano, le da detalles distintos pero que sabe que ella quiere, como por ejemplo  estar ahí con ella cuando peor ha estado. Han demostrado estar juntos en las buenas y malas. Y que la comunicación es primordial.


A veces en días de ocio laboral, vuelvo a consultar esas páginas y ¿qué dice los astrologos? Que libra y capricornio no son precisamente muy compatibles y que con mucho trabajo diario, es una relación que se logrará.

No se si los astros o los astrologos digan que está librana no es compatible. Lo cierto es que está es la relación más equanime, divertida y sana que he tenido en toda mi vida. En donde en todo momento somos nosotros mismos, nos divertimos y aprendemos de la relación.

No se si la luna tuvo que ver que está niña perdiera la cabeza por un niño diferente o si mi ascendente loco lo ve como el hombre más sexy y guapo sobre la faz de la tierra. Lo cierto es que con todo y que muchas de las páginas digan que es una relación: "que con mucho trabajo, sobrevivirá", yo digo que vive cada día más fuerte y que al menos, hablo de mí, soy una librana indecisa que decididamente ama a una cabra analitica que muchas veces se va al monte.