Con mi cambio de estatus sentimental, que lejos de que se haya borrado de alguna que otra red social, han habido cambios de otra índole. Unos francamente refrescantes, retadores, lindos y otros que mejor me dan risa.
Los cambios lindos.
Acabo de regresar de mi acostumbrado viaje de cumpleaños. Este año decidí ir a la playa y me encantó! Nadé con delfines y es una de las experiencias más lindas que he tenido en mi vida. Son animales muy inteligentes y con una vibra tan especial que en todas las veces que los toqué, sentí una paz muy especial. Altamente recomendable.
Después de que me llovió, caminé un rato hasta llegar al inicio del rio que está en Xel-Há, y para mi sorpresita, si quería ir al principio del parquecillo, la única forma de bajar era nadando, sea por "llantita" o "snorkeleando" y ni modo, a aplicar lo segundo.
Ya después de que me apretaran el chalequillo este, me puse las aletas y el visor...Y pues a nadar. Aún y cuando solo estas de mero observador lejano de la vida marina, es una belleza!!! (para alguien quien 1) nada bastante malito y 2) nunca había snorkeleado, resultó una experiencia súper padre!!!!) Muchisimos peces de colores, mantas, en fin...es otro boletillo, Cuando me sentí cansada, dudé en tomar una de las llantitas para subirme y andar tal "ñora gorda" que me dejara llevar la corriente. Y la verdad, al de pronto ver a las personas trepadas en la llantita, la verdad no me dieron muchas ganas, nunca he sido de las vaquetonas que se queda echada para estar bajo la corriente. Trato de llevar mi ritmo, cual sea por momentos, pero es MI ritmo. Así que me dispuse a seguir y seguir nadando tranquila, pataleando y no nadando de "muertito". Paré en un paradero que estaba en medio del rio y descansé un rato, las ganas de tomar una llantita de gorda fueron grandes porque ya estaba medianamente cansada de tanto pataleo y de plano, decidi mejor olvidarme de esa opción e ir por todo el rio nadando y encontré tantas cosas, que creo que me las hubiera perdido si hubiera optado por la opción "fácil" de dejarme llevar por la corriente.
Me metí por lugares obscuros, estrechos, en fin...lugares que me daban miedo y que hoy después de haberlo hecho sola, me encantó la emoción de vivir cosas nuevas y que esto es producto de un trabajo constante personal.
Par de aprendizajes: vivir sin miedo y experimentar. Uno nunca sabe con las sorpresas con las que se puede encontrar.
Después de mi experiencia sorpresiva, descansé en una hamaca y ahí me quedé dormida un rato.
Ya despierta, me lleve todo mi equipo para buscar más lugares en el rio para nadar. Literalmente, había olvidado la sensación de estar tanto tiempo en el agua, es tan relajante! De repente es bueno tener la capacidad de perderse en el momento y eso hice, me perdí nadando y observando.
Tercer aprendizaje: creo que esto se debe a que lo aprendí en la yoga, AMO el silencio!! Y trato lo posible de darme tiempo en el día para no hablar, escuchar con detenimiento y mantenerme callada antes de decir algo o inclusive pensar. El caos, encuentra su cause. Aunque de repente, un poquito de caos en la vida, es sano y muy divertido.
Fui dueña de todo mi tiempo, por momentos acarrereado, por otros francamente, llenos de paz y tranquilidad.
Los días transcurrieron en paz, aunque por ahí tuve un incidente con el sol, el cual me obligó a guardar reposo. Después del día y medio que me aventé (me sirvió, leí muchisimo y no eran cosas legales, yupi!!) salí a un bar con mi amiga y unos amigos de ella. Tomamos (literal) un tequila y dos cervezas y traíamos, LA ACTITUD. Muchísima risa, burlándonos de los cantantes OTI que cantaban en el Karaoke, plática amena, en fin, la risa que me encanta escuchar.
Y el sábado, a ¡bailar! Madre mía, tenia cuarenta mil siglos que no lo hacía y me divertí tanto, porque literal, el plan era meramente divertirse, cantar y bailar. Y el objetivo se alcanzó de nueva cuenta, muchísima risa y cantamos como enajenadas.
Aprendizaje antrero: rie tan fuerte y vive cada momento con todo tu ser, porque ese momento, no regresa.
Ahora los momentos que mejor he decidido que me den risa:
Hay momentos en los que apenas te estás acostumbrando a todas tus experiencias en solitario, cuando de pronto, no sé porqué demonios, algunos amigos creen prudente presentarte gente (por más que les definas la palabra no quiero...creo que en esos momentos no entienden español y francamente, les vale) o de plano, llegan de la nada a tu mesa a insistirte que quieren presentarte al primo feo borracho.
No, no estoy en condiciones (disculpen las molestias que esto le ocasiona pero estamos en reparación), no estoy urgida y francamente, no tengo ganas en reventarme citas irrelevantes con hombres que se hacen los interesantes y que fingen una estabilidad emocional y que al final del día le tiran al "haber que pasa". ¡¡¡¡Ahhh, no gracias!!!!!!! Aún y con que mi estado es en "reparación" y no tengo ganas de salir en ningún momento he flaqueado en saber quien soy y que es lo que quiero de un hombre (y perdón, pero mi estandar era alto hasta antes del ex y hoy, es un gradito más).
¿Seré una amargada por qué no quiero que me presenten a nadie? Francamente, el comentario del desconocido me puso a pensar por unos momentos y al final de escuchar su frase, de manera cortés y en paz, lo invite a desaparecerse de mi vista y mesa.
A veces hay que pasar por este tipo de incidentes, en donde te hostiguen hasta el maldito cansancio o de plano, te pidan salir "por fa, por fa, porque les pareciste una niña interesante", para darte cuenta que es de alguno de los bemoles del ser soltera y ser alguien medianamente pensante y atractiva. Para este tipo de situaciones lo mejor es sonreir, escuchar y diplomáticamente decir: no estoy interesada, muchas gracias.
Hoy estoy enfocada en todo mi ser y mi tiempo es para mi y enriquecerme día a dia y ser feliz conmigo misma.
Otros de los momentos que hace poco tuve que pasar fue el bonito interrogatorio clásico familiar "y dónde está el novio?". Escuché sus preguntas, sus afirmaciones "pero si te veías tan enanorada" y vi sus caras de "ah pobre". A lo que solo respondí: hablo por mí y yo hice esto o aquello en la relación y él sus razones tuvo ( y las sé, pero no es responsable, respetuoso ni prudente de mi parte contar la historia) y la verdad ¿qué sentido tiene revivir la historia del "truene"?) He apredido a solo escuchar y responder (si quiero y editado) lo más serena y pausada posible a cualquier pregunta que me han llegado a hacer de él o algún tema incomodo. Ese es la parte buena y la que no es tan mona es tener que afrontar este tipo de interrogatorios "gestaporianos familiares" y sus comentarios secundarios... ahh familia, a final de cuentas.
En fin hay momentos que te demuestran que tan fuerte eres, que tan humano y que has aprendido a ser una mejor versión de ti día a día...Y así sigo, fuerte, humana y estoy siendo una mejor versión y doy lo mejor de mí diario, porque eso es lo que tenemos cierto: el hoy.
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