miércoles, 10 de marzo de 2010

Siempre conmigo

La melancolía lleva apoderandose de mi cabeza y corazón de manera imprevista en todo este tiempo, y aún sigo sin poder controlar el llanto.

Hoy no estás y sigo preguntándome: por qué?

Dejé de buscar culpables directos e indirectos; opte por callar e ignorar la voz que anunciaba la noticia devastadora; opté por comenzar a recordar y vivir el día a día.
Me levanté y vivi a medias por cierto tiempo hasta que aprendí a vivir al cien por ciento, ha sido una tarea diaria y al principio, fue dolorosa.

Desprete a una realidad distinta, un nuevo comienzo, que en un principio dolió tanto, que me negué a aceptarlo.

Tuve que empezar a ser fuerte para todos pero en especial para mí, tuve que dejar de soñar despierta para estar en la realidad y tuve que aprender a verte en la distancia y el recuerdo.

Hoy no estás como quisiera que estés, no puedo verte ni enseñarte más cosas bobas, no puedo escuchar tu risa pero he aprendido a verte con los ojos de mi alma.

Hoy me haces falta, mucha en realidad. Sin embargo en cada triunfo que he tenido, te lo he dedicado con todo el corazón y el mejor homenaje que puedo hacerte es reírme cada día más, vivir mejor, ser feliz y ser yo misma.
Estas cerca, lo sé porque te he sentido y prometo no abandonarme ni abandonar a mis chicas hermosas, quienes con sus ocurrencias, me hacen feliz.
Sé que estás y así siempre será, sé que quisieras quitarnos las lágrimas de tu partida, pero esas sólo sanaran con el tiempo, es cuestión de aprenderlo a hacer y es una tarea tan complicada, pero vamos mejorando!

No he dicho el aprendizaje más importante que me has dejado y es a valorar la vida, sus momentos y reírme de todo lo que pueda; sigo aprendiendo y me sigue costando pero ya cada vez fluye más.

Se que no pudiste conocer al chico increíble con el que estoy, seguro te habría caído perfecto y habrías jugado con el, pero se que aunque no estás para verlo en persona, sabes que me siento muy feliz a su lado y me hace reír mucho! Increíble, no?

Me he prometido recordarte con risa y con toda la felicidad que me regalaste.
Eres la luz que me ha guiado desde que nacisté y es tan fuerte, que sé, jamás se apagará.

Eres un maestro increíble que hoy, a la distancia, doy gracias ore haberte conocido y haberme permitido cuidarte.
Hoy prometo cuidarme y cuidar a los otros que están conmigo y enseñarles a vivir feliz como tú lo haces.

Gracias chiquito por todo lo que me diste y has dado en este tiempo.

Gracias por tu luz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario